Garbo - Dietrich - Kelly - Hepburn.. Cuatro mitos del cine.

Garbo - Dietrich - Kelly - Hepburn.. Cuatro mitos del cine.
Estrellas leyendas del cine dorado. Escenas con intriga y misterios, ilusión y desengaños, amores y traiciones, pasiones y odios. Son algunas de esas grandes estrellas, entre el universo de los mitos del cine. Estrellas del fascinante cine en “Blanco y Negro”. (Clic imagen portada)

lunes, 2 de octubre de 2017

Pier Angeli, la chica que enamoró al icono James Dean y terminó siendo "la estrella de la fatalidad"

Pier Angeli, en su etapa más joven, en una imagen en la que exhibe  su aspecto dulce y sencillo.
Era lo más atractivo de su encanto. 
"La luna roja me habla de ti,
yo le pregunto porqué te fuiste,
sin verme,sin despedirte,
y le pregunto si me estás esperando.
Ella me contesta que allí ya no hay nadie.
pero yo sé dónde
encontrarte,
porque sé que me estás
esperando,
allá en las estrellas".
  
Con esta popular canción napolitana titulada "Luna Rossa"(que hizo famosa Claudio Villa), y con ese sentimiento que percibimos en su voz, le cantaba Pier Angeli a "su único, verdadero y eterno amor", a James Dean, como ella misma declaraba poco antes de morir, 16 años después de que él se fuera. El vídeo (editado por este mismo autor) sirve como homenaje a una estrella que se apagó por la fatalidad de su destino. (Clic en títulos, su nombre y textos sobrescritos en azul tenue para enlaces)

Fue "la novia de James Dean". Una triste historia, la de su breve
y trágico romance con él y que parece evocar en esa "Luna Rossa"
Pier Angeli. Italiana, nacida en Cerdeña (1932 - 1971). De nombre original Anna Maria Pierangeli, hermana gemela de Marisa Pavan, también actriz de cine, aunque nacionalizada francesa. Debutó a los 17 años, nada menos que con Vittorio De Sica en un melodrama "Mañana será tarde" (1949), al que le siguió la secuela "Mañana será otro día" (1951), ambos de producción francesa. Pero es Hollywood quien le abre las puertas y en el mismo año protagoniza su primer papel en dos films, "El milagro del cuadrode Richard Brooks y "Teresa" de Fred Zinnermann. Luego, de esa misma etapa hollywoodiense fueron "Tres amores" (1953) con Kirk Douglas, con el que mantiene un romance que no llega a más, o "Loco por el circo", con Danny Kaye. Sin embargo, su gran trabajo fue "Marcado por el odio" con Paul Newman en 1956. Después, en su temprano declive, solo un título significativo en su carrera, una producción inglesa que protagonizó con Richard Attenborough en 1962: "Amargo silencio".
  
Su rostro dulce y sencillo fue su talismán de belleza. Su
naturalidad enamoró a Hollywood y al propio James Dean. 
En cuanto a su vida y figura personal, antes de nada, hay que decir que Pier Angeli no era una belleza exuberante, aunque sí un bonito rostro. Ella estaba convencida de que era su físico y no su talento lo que le había proporcionado sus oportunidades y sus papeles. Quizá su temperamento frágil y de poca confianza en si misma le llevó a dudar de sus presuntas dotes artísticas. Y lo cierto es que su encanto se basaba en su aspecto dulce y sencillo, de ahí que en el cine retratase con maestría personajes con ese perfil. Aunque, por otra parte, la crítica opinaba que por esta razón se desaprovechó su potencial interpretativo, al encasillarla en ese modelo. Así, ella fue una de las imágenes cándidas ingenuas más convincentes del cine americano de los años 50. Quizá fue la antecesora del icono femenino de Audrey Hepburn por su dulzura y la naturalidad de su persona, pues ésta última representó ese perfil ya en la década de los 60.
  
A Anna María Pierangeli se la conoció, sobre todo, porque fue la novia de James Dean. Una actriz que iba para estrella, pero que tras su efímera carrera terminó en desgracia. Se dijo entonces de ella que fue "como otras actrices de la ¨maquinaria¨ hollywoodiense que arrastró su vida trágica formando parte de una galería triste en los anales de la historia del cine". Cuando las crónicas le dedicaron su página la enmarcaron así: "Es la historia de cómo una vida destinada al lujo, la fama y la admiración, acabó siendo un drama muy propio de Elia Kazan".
  
James Dean y Pier Angeli, ambos tenían 23 y 24 años cuando se conocieron. Ambos vivieron un amor
"de película". Sin embargo, la fatalidad del destino creó un mito como uno de los romances más
trágicos de la historia del cine.
Pier Angeli conoce en 1953 James Dean. Coincide con él en los estudios Universal durante el rodaje de "Tres amores", mientras que Dean rodaba "Al este del Edén". El flechazo fue instantáneo, tan rápido como la desaprobación de la madre de Angeli. Aquel romance duraría poco más de 3 meses. Ella tenía 24 años.
  
Así, la fatalidad de su frustrada relación con James Dean, por culpa de la influencia dictatorial de su madre, que la separó de él para obligarla a contraer un matrimonio con quien no deseaba, la llevó a una inestabilidad emocional que más tarde la conduciría poco a poco al declive de su carrera profesional y a sumergirse en el mundo de los barbitúricos.
  
El famoso Porsche de James Dean, horas antes de emprender su
fatal viaje. Angeli diría despues "Mi amor murió al volante de
su Porsche y por mi culpa se refugió en los coches.
Tampoco James Dean se recuperó al perder a Anna María, "su gran y único amor" (como él solía decir). Pues debido a la ruptura de Angeli con él y su posterior enlace con otro hombre, Dean quedó desolado. Se publicó el escándalo que montó en la boda en la que apareció de improviso a la salida de la iglesia haciendo rugir durante unos minutos el motor de su Porsche queriéndole describir con esa demostración su llanto de dolor. Nada le pudo consolar y terminó refugiándose durante el último año de su vida en los autor de carrera.
  
Pier Angeli, después del triste desenlace de su relación con Jimmy, tuyo que sufrir también su dramática muerte. La tragedia le afectó tanto a su vulnerable estado anímico que nunca más volvería a encontrar una relación sentimental estable. Aquella fatalidad la marcaría durante el resto de su carrera en el cine, que fue decayendo hasta que acabó con su vida.
  
Anna Maria Pierangeli no era una belleza exuberante, pero su rostro tenía un aspecto dulce y natural.
Lejos aún, en estas imágenes, de su trágico destino.
En cuanto a él, se ha especulado mucho en lo relativo a su orientación sexual y siempre se apuntaba el rumor de su presunta homosexualidad. Ciertamente, y fue Elizabeth Taylor y Dennis Hooper, compañeros de trabajo, quienes lo afirmaron, que lo que Jimmy padecía era un fuerte trauma como consecuencia de una violación sufrida de niño. Fue Liz Taylor quien confesó al periodista Kevin Sessums en el 97 que sufrió este tipo de abusos de un pastor de su iglesia. Es evidente que su imagen fue alterada, mitificada y valorada erróneamente en una opinión muy extendida por el culto del morbo, inventando todo tipo de sensacionalismos con los que una sociedad llena de prejuicios de entonces pretendió confundir la apariencia controvertida del rebelde y malogrado actor. La propia Taylor, Natalie Wood y sus amigos más cercanos no daban crédito a semejantes declaraciones, las que le comprometían en una inclinación sexual que no le correspondía. Hasta el punto de intentarle confundir en un supuesto gusto por el rock, porque en aquellos años se criticaba su estilo "amanerado" (mal visto entonces), cuando Dean solo escuchaba jazz.
  
Instantánea de Jimmy Dean tras la aparición escandalosa que
hizo con su Porsche a la salida de la Iglesia de Pier Angeli
 cuando ésta tuvo que contraer matrimonio con quien no
deseaba, ante la influencia dictatorial de su madre.
Tanto fue el desconcierto  que su amigo Jean Leon que regentaba un restaurante en Hollywood, el "Villa Capri", al que Jimmy solía acudir dijo de él: "Un joven intelectual, que solía hablar en castellano (idioma que estudió en Santa Mónica), que no despilfarraba lo que acababa de ganar en "Al este del Edén", que tenía una buena amistad con Rock Hudson, como la tenía con la Taylor, Natalie Wood o Marisa Pavan y que seguía enamorado fielmente de Pier Angeli".
  
Y volviendo a la relación sentimental entre Anna Maria Pierangeli y James Dean, el hecho es que entre quienes conocieron a la pareja, nadie podía entender cómo se pudo afianzar una relación entre una chica sensible y tranquila como ella y un chico rebelde y salvaje como él. Dean dijo de Angeli que "era una mujer real y auténtica, lejos de la simpleza y la farsa del resto de las divas del cine".
  
Según los biógrafos de la infortunada actriz, se dice que en algunas cartas que ella dirigió a un amigo al que ya le había confesado su eterno amor por el legendario Jimmy, escribió: "Éramos como Romeo y Julieta, juntos e inseparables. A veces, nos amábamos tanto que, simplemente, queríamos caminar cogidos de la mano cerca del mar, porque sabíamos que estaríamos juntos para siempre. Queríamos estar cerca el uno del otro para toda la eternidad". En otra, Angeli dijo: "Mi amor murió al volante de su Porsche y por mi culpa sé que se refugió en los coches. Hace 17 años que he estado sola, desesperadamente sola, Quiero encontrar la paz y ser libre para estar finalmente con Jimmy y mi padre de nuevo".
   
Evocación nostálgica del rostro cándido y dulce de Pier Angeli en una composición fotográfica
en imágenes en blanco y negro.
Se llegó a decir, incluso, pocos días después de su muerte, que un camarero llamado Fred que le atendía en una coctelería que solía frecuentar ella sola, muy cerca de su residencia, la escuchó decirle: "Fred, dame otra copa porque quiero ver a mi Jimmy y si estoy serena no puedo verle. Creo que un día de estos me reuniré con él".
  
Ciertamente, durante los últimos meses de la vida de Angeli se supo del estado en que se encontraba; muy deprimida, arruinada económicamente y hundida ya su carrera interpretativa en el cine. Consumida por el pavor a perder la juventud y el atractivo físico, pues sabía que era lo único que le quedaba. Incluso apenada por la pérdida de quienes habían sido sus amigos. Dejó escrito a una amiga: "Tengo un miedo horrible a envejecer; para mi, los cuarenta son el comienzo de la vejez. Y no tengo consuelo, porque el amor quedó atrás; el amor murió en un Porsche". Finalmente, una sobredosis de barbitúricos acabó con ella. Fue un 10 de septiembre de 1971. Angeli sólo tenía 39 años.
  
El broche final de esta romántica, aunque triste crónica, lo pone la propia canción que cantó Pier Angeli, evocando sus recuerdos, tal vez para reencontrarse con el escenario de aquella "Luna Rossa". Escuchemos una vez más su voz dulce y lánguida en el tema "Amore, baciami", una canción que describe el recuerdo de "su amor" en aquellas estrellas a que se refería en su "Luna rosa".
  
Ángel González "Rusty Andecor"
  
Es posible que un buen cinéfilo puede percibir el gran parecido en estas imágenes del rostro de Pier Angeli de la
primera etapa de su carrera con el de Ingrid Berman. Corresponden fotogramas de su film "El milagro del cuadro"

1 comentario:

  1. Una de las actrices más bellas de la historia del cine. Y con un gran talento.

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