Garbo - Dietrich - Kelly - Hepburn.. Cuatro mitos del cine.

Garbo - Dietrich - Kelly - Hepburn.. Cuatro mitos del cine.
Estrellas leyendas del cine dorado. Escenas con intriga y misterios, ilusión y desengaños, amores y traiciones, pasiones y odios. Son algunas de esas grandes estrellas, entre el universo de los mitos del cine. Estrellas del fascinante cine en “Blanco y Negro”. (Clic imagen portada)

lunes, 2 de octubre de 2017

Pier Angeli, la chica que enamoró al icono James Dean y terminó siendo "la estrella de la fatalidad"

Pier Angeli, en su etapa más joven, en una imagen en la que exhibe  su aspecto dulce y sencillo.
Era lo más atractivo de su encanto. 
"La luna roja me habla de ti,
yo le pregunto porqué te fuiste,
sin verme,sin despedirte,
y le pregunto si me estás esperando.
Ella me contesta que allí ya no hay nadie.
pero yo sé dónde
encontrarte,
porque sé que me estás
esperando,
allá en las estrellas".
  
Con esta popular canción napolitana titulada "Luna Rossa"(que hizo famosa Claudio Villa), y con ese sentimiento que percibimos en su voz, le cantaba Pier Angeli a "su único, verdadero y eterno amor", a James Dean, como ella misma declaraba poco antes de morir, 16 años después de que él se fuera. El vídeo (editado por este mismo autor) sirve como homenaje a una estrella que se apagó por la fatalidad de su destino. (Clic en títulos, su nombre y textos sobrescritos en azul tenue para enlaces)

Fue "la novia de James Dean". Una triste historia, la de su breve
y trágico romance con él y que parece evocar en esa "Luna Rossa"
Pier Angeli. Italiana, nacida en Cerdeña (1932 - 1971). De nombre original Anna Maria Pierangeli, hermana gemela de Marisa Pavan, también actriz de cine, aunque nacionalizada francesa. Debutó a los 17 años, nada menos que con Vittorio De Sica en un melodrama "Mañana será tarde" (1949), al que le siguió la secuela "Mañana será otro día" (1951), ambos de producción francesa. Pero es Hollywood quien le abre las puertas y en el mismo año protagoniza su primer papel en dos films, "El milagro del cuadrode Richard Brooks y "Teresa" de Fred Zinnermann. Luego, de esa misma etapa hollywoodiense fueron "Tres amores" (1953) con Kirk Douglas, con el que mantiene un romance que no llega a más, o "Loco por el circo", con Danny Kaye. Sin embargo, su gran trabajo fue "Marcado por el odio" con Paul Newman en 1956. Después, en su temprano declive, solo un título significativo en su carrera, una producción inglesa que protagonizó con Richard Attenborough en 1962: "Amargo silencio".
  
Su rostro dulce y sencillo fue su talismán de belleza. Su
naturalidad enamoró a Hollywood y al propio James Dean. 
En cuanto a su vida y figura personal, antes de nada, hay que decir que Pier Angeli no era una belleza exuberante, aunque sí un bonito rostro. Ella estaba convencida de que era su físico y no su talento lo que le había proporcionado sus oportunidades y sus papeles. Quizá su temperamento frágil y de poca confianza en si misma le llevó a dudar de sus presuntas dotes artísticas. Y lo cierto es que su encanto se basaba en su aspecto dulce y sencillo, de ahí que en el cine retratase con maestría personajes con ese perfil. Aunque, por otra parte, la crítica opinaba que por esta razón se desaprovechó su potencial interpretativo, al encasillarla en ese modelo. Así, ella fue una de las imágenes cándidas ingenuas más convincentes del cine americano de los años 50. Quizá fue la antecesora del icono femenino de Audrey Hepburn por su dulzura y la naturalidad de su persona, pues ésta última representó ese perfil ya en la década de los 60.
  
A Anna María Pierangeli se la conoció, sobre todo, porque fue la novia de James Dean. Una actriz que iba para estrella, pero que tras su efímera carrera terminó en desgracia. Se dijo entonces de ella que fue "como otras actrices de la ¨maquinaria¨ hollywoodiense que arrastró su vida trágica formando parte de una galería triste en los anales de la historia del cine". Cuando las crónicas le dedicaron su página la enmarcaron así: "Es la historia de cómo una vida destinada al lujo, la fama y la admiración, acabó siendo un drama muy propio de Elia Kazan".
  
James Dean y Pier Angeli, ambos tenían 23 y 24 años cuando se conocieron. Ambos vivieron un amor
"de película". Sin embargo, la fatalidad del destino creó un mito como uno de los romances más
trágicos de la historia del cine.
Pier Angeli conoce en 1953 James Dean. Coincide con él en los estudios Universal durante el rodaje de "Tres amores", mientras que Dean rodaba "Al este del Edén". El flechazo fue instantáneo, tan rápido como la desaprobación de la madre de Angeli. Aquel romance duraría poco más de 3 meses. Ella tenía 24 años.
  
Así, la fatalidad de su frustrada relación con James Dean, por culpa de la influencia dictatorial de su madre, que la separó de él para obligarla a contraer un matrimonio con quien no deseaba, la llevó a una inestabilidad emocional que más tarde la conduciría poco a poco al declive de su carrera profesional y a sumergirse en el mundo de los barbitúricos.
  
El famoso Porsche de James Dean, horas antes de emprender su
fatal viaje. Angeli diría despues "Mi amor murió al volante de
su Porsche y por mi culpa se refugió en los coches.
Tampoco James Dean se recuperó al perder a Anna María, "su gran y único amor" (como él solía decir). Pues debido a la ruptura de Angeli con él y su posterior enlace con otro hombre, Dean quedó desolado. Se publicó el escándalo que montó en la boda en la que apareció de improviso a la salida de la iglesia haciendo rugir durante unos minutos el motor de su Porsche queriéndole describir con esa demostración su llanto de dolor. Nada le pudo consolar y terminó refugiándose durante el último año de su vida en los autor de carrera.
  
Pier Angeli, después del triste desenlace de su relación con Jimmy, tuyo que sufrir también su dramática muerte. La tragedia le afectó tanto a su vulnerable estado anímico que nunca más volvería a encontrar una relación sentimental estable. Aquella fatalidad la marcaría durante el resto de su carrera en el cine, que fue decayendo hasta que acabó con su vida.
  
Anna Maria Pierangeli no era una belleza exuberante, pero su rostro tenía un aspecto dulce y natural.
Lejos aún, en estas imágenes, de su trágico destino.
En cuanto a él, se ha especulado mucho en lo relativo a su orientación sexual y siempre se apuntaba el rumor de su presunta homosexualidad. Ciertamente, y fue Elizabeth Taylor y Dennis Hooper, compañeros de trabajo, quienes lo afirmaron, que lo que Jimmy padecía era un fuerte trauma como consecuencia de una violación sufrida de niño. Fue Liz Taylor quien confesó al periodista Kevin Sessums en el 97 que sufrió este tipo de abusos de un pastor de su iglesia. Es evidente que su imagen fue alterada, mitificada y valorada erróneamente en una opinión muy extendida por el culto del morbo, inventando todo tipo de sensacionalismos con los que una sociedad llena de prejuicios de entonces pretendió confundir la apariencia controvertida del rebelde y malogrado actor. La propia Taylor, Natalie Wood y sus amigos más cercanos no daban crédito a semejantes declaraciones, las que le comprometían en una inclinación sexual que no le correspondía. Hasta el punto de intentarle confundir en un supuesto gusto por el rock, porque en aquellos años se criticaba su estilo "amanerado" (mal visto entonces), cuando Dean solo escuchaba jazz.
  
Instantánea de Jimmy Dean tras la aparición escandalosa que
hizo con su Porsche a la salida de la Iglesia de Pier Angeli
 cuando ésta tuvo que contraer matrimonio con quien no
deseaba, ante la influencia dictatorial de su madre.
Tanto fue el desconcierto  que su amigo Jean Leon que regentaba un restaurante en Hollywood, el "Villa Capri", al que Jimmy solía acudir dijo de él: "Un joven intelectual, que solía hablar en castellano (idioma que estudió en Santa Mónica), que no despilfarraba lo que acababa de ganar en "Al este del Edén", que tenía una buena amistad con Rock Hudson, como la tenía con la Taylor, Natalie Wood o Marisa Pavan y que seguía enamorado fielmente de Pier Angeli".
  
Y volviendo a la relación sentimental entre Anna Maria Pierangeli y James Dean, el hecho es que entre quienes conocieron a la pareja, nadie podía entender cómo se pudo afianzar una relación entre una chica sensible y tranquila como ella y un chico rebelde y salvaje como él. Dean dijo de Angeli que "era una mujer real y auténtica, lejos de la simpleza y la farsa del resto de las divas del cine".
  
Según los biógrafos de la infortunada actriz, se dice que en algunas cartas que ella dirigió a un amigo al que ya le había confesado su eterno amor por el legendario Jimmy, escribió: "Éramos como Romeo y Julieta, juntos e inseparables. A veces, nos amábamos tanto que, simplemente, queríamos caminar cogidos de la mano cerca del mar, porque sabíamos que estaríamos juntos para siempre. Queríamos estar cerca el uno del otro para toda la eternidad". En otra, Angeli dijo: "Mi amor murió al volante de su Porsche y por mi culpa sé que se refugió en los coches. Hace 17 años que he estado sola, desesperadamente sola, Quiero encontrar la paz y ser libre para estar finalmente con Jimmy y mi padre de nuevo".
   
Evocación nostálgica del rostro cándido y dulce de Pier Angeli en una composición fotográfica
en imágenes en blanco y negro.
Se llegó a decir, incluso, pocos días después de su muerte, que un camarero llamado Fred que le atendía en una coctelería que solía frecuentar ella sola, muy cerca de su residencia, la escuchó decirle: "Fred, dame otra copa porque quiero ver a mi Jimmy y si estoy serena no puedo verle. Creo que un día de estos me reuniré con él".
  
Ciertamente, durante los últimos meses de la vida de Angeli se supo del estado en que se encontraba; muy deprimida, arruinada económicamente y hundida ya su carrera interpretativa en el cine. Consumida por el pavor a perder la juventud y el atractivo físico, pues sabía que era lo único que le quedaba. Incluso apenada por la pérdida de quienes habían sido sus amigos. Dejó escrito a una amiga: "Tengo un miedo horrible a envejecer; para mi, los cuarenta son el comienzo de la vejez. Y no tengo consuelo, porque el amor quedó atrás; el amor murió en un Porsche". Finalmente, una sobredosis de barbitúricos acabó con ella. Fue un 10 de septiembre de 1971. Angeli sólo tenía 39 años.
  
El broche final de esta romántica, aunque triste crónica, lo pone la propia canción que cantó Pier Angeli, evocando sus recuerdos, tal vez para reencontrarse con el escenario de aquella "Luna Rossa". Escuchemos una vez más su voz dulce y lánguida en el tema "Amore, baciami", una canción que describe el recuerdo de "su amor" en aquellas estrellas a que se refería en su "Luna rosa".
  
Ángel González "Rusty Andecor"
  
Es posible que un buen cinéfilo puede percibir el gran parecido en estas imágenes del rostro de Pier Angeli de la
primera etapa de su carrera con el de Ingrid Berman. Corresponden fotogramas de su film "El milagro del cuadro"

domingo, 17 de septiembre de 2017

Lauren Bacall. "Bogart y Bacall, un amor más grande que el cine"

Lauren sólo tenía 33 años cuando falleció su adorado Bogie.
Solitaria y triste, miraba en su imaginación la imagen de
Humphrey, aún después de irse. Siempre la estuvo mirando.
"La imaginación es lo más alto
que una cometa puede volar"
  
"Yo soy esencialmente
una solitaria"
  
"No puedes comenzar
a preocuparte por
lo que va a pasar.
Ya tienes suficiente
trabajo preocupándote
con lo que está
pasando ahora"
  
  
Lauren Bacall. Estadounidense, nacida en Nueva York (1924 – 2014), hija de emigrantes judíos, su padre polaco y su madre rumana, De muy joven trabajó de acomodadora de cine y como modelo. Fue el director y productor Howard Hawks quien la descubrió quedando fascinado cuando vio su foto en la revista Bazaarpara la que había posado en un discreto reportaje que le ofrecieron. Sin embargo a Howard, al conocerla, le decepcionó mucho su aire de jovencita demasiada tímida y con una voz tan nasal. Aún así, Hawks pensó que era un diamante en bruto, que la imagen de su rostro y su mirada cautivaba, y la llevó al estrellato cuando la incluyó como protagonista en To Have and Have not” junto al consagrado Humphrey Bogart. Curiosamente, fue aquella “mirada de soslayo”, inocentemente sesgada, cuando aparecía tan nerviosa en la película, temblando de miedo ante su ídolo Bogart, aunque también su gesto algo pícaro y sugerente, lo que aumentó el magnetismo de su fotogenia. Solo tenía 19 años, 25 menos que su compañero de reparto, nada más y nada menos que Humphrey Bogart. (Clic en su nombre y textos sobrescritos en azul tenue para enlaces).
  
De las fotos de aquel reportaje de "Bazaar" en que posó
Lauren, fue ésta, la menos sofisticada, la que fascinó a
Howard Hawks, quizá la clave de que llegara al éxito.
Lauren Bacall. Primero la llamaban "la chica de Bogie", luego fue "la costilla de Bogart", finalmente fue "la eterna viuda de Hollywood". En mi homenaje a Lauren Bacall, el que hice en mi cuenta de Facebook hace ya más de tres años cuando falleció, decía: "Se fue la última de las leyendas del viejo cine, "una de las más grandes", pero también desapareció una parte de ese mito que significó la eterna magia entre una pareja de cine, ella y Humphrey Bogart. Irremediablemente enamorada hasta después de la muerte. Para enmarcar aquel título que entonces apareció en la prensa: "Bogie y Bacall, un amor más grande que el cine". (Clic al principio en su nombre para homenaje "Movie Legends")
  
"Se dice que Lauren Bacall, a sus 19 años, en su primera película con Bogart, "Tener o no tener", estuvo mirándole "a hurtadillas" durante todo su rodaje, con aquellos ojos transparentes y "picaronamente" entornados. Se dice que estuvo mirándole durante los 12 años que estuvieron casados, absolutamente fascinada y hasta que él se fue"
  
"Pero también se dice de Lauren que estuvo mirándole durante todo el resto de su vida, después de perderlo. Tanto es así, que cuando se casó de nuevo, a las pocos años de la muerte de "su Bogie", intentó rehacer su vida. Sin embargo, Bacall no consiguió retener la claridad de su imagen amada, pues era tan compulsiva su obsesión que, encolerizada por su frustración, se adentró en una profunda depresión. Pero también se dice que con el tiempo su recuerdo hacia Humphrey se fue haciendo más definido y seguro, más confiado y cercano a los años en que convivieron.
  
En cualquiera de las imágenes de Lauren queda aún el soslayo de su mirada. Quizá nos mira a todos,
pero sin quererlo lo hacía para que viéramos en sus ojos el amor y la admiración que seguía sintiendo
por su "Bogie". Quizá, por eso eran "los ojos más turbadores de la historia del cine"
De Lauren Bacall se dice además, que cuando nos miraba a todos nosotros, en sus verdes ojos podíamos ver su amor y admiración por Bogart. Es posible que le venga de ahí otro de los sobrenombres que le dieron y que relatan las crónicas de las grandes actrices de la historia del cine: "Los ojos más turbadores de la historia del cine".
   
"No sabemos si es cierto del todo o hay algo de anécdota romántica, pero se habló mucho de que en el féretro de Bogart, ella le dejó un silbato y una nota que decía: "Si me necesitas, silba". Parece ser que Humphrey no pudo soportar la espera para reunirse con Lauren y hace pocos días le silbó (el día en que falleció). Ella no se hizo esperar y "acudió" presurosa a su "eterna cita". Todos sabemos que ella lo seguirá mirando, extasiada y feliz, con aquellos ojos tan turbadores, porque nada ni nadie va a perturbar el placer de su infinita mirada y durante todo ese... "sueño eterno".

"Bogart y Bacall, un amor más grande que el cine". Nadie dudaría que ella se deshacía en los brazos de él.
De su carácter y su temperamento, se ha dicho que era una mujer con una fuerte personalidad, sincera hasta el punto de hablar "demasiado claro" y muy convencida de lo que decía. Quizá parecía una mujer "dura", pero en la intimidad... se deshacía en brazos de Bogart. Por lo demás, siempre la vimos elegante, aunque el paso del tiempo le restase belleza. Por cierto, entre sus anécdotas, Lauren Bacall tuvo como vecino, en "la Gran Manzana" de Nueva York (en el famoso edificio "Dakota", nada menos que a John Lennon. De ambos se decía que eran grandes amigos y que solían entablar interminables conversaciones cuando por casualidad se encontraban.
  
En cuanto a su filmografía, Lauren Bacall no tuvo un historial de cine tan prolífico como otras actrices de su época, ni siquiera entre las que ni se aproximaron a su talla artística. Fue la categoría impecable de sus trabajos y el perfil interpretativo de sus papeles, además de su gran clase como elegante dama del cine, la que le hicieron "una de las mejores del séptimo arte". (Clic en los títúlos de los films sobrescritos en textos azul tenue, para ver enlaces).
  
La fascinación de Lauren se revelaba, además de la sensualidad de su belleza, en su mirada seductora
y quizá también en la insinuación del mensaje de sus ojos verdes y transparentes. La galería de fotos
son algunos de los rostros de Bacall de algunos de los perfiles interpretativos de sus primeros filmes.
Entre sus películas más conocidas, después de su éxito en Tener y no tener del ya mencionado Howard Hawks (1944), Lauren Bacall repitió con Bogart en El sueño eterno (1946), La senda tenebrosa (1947) y Cayo Largo” (1948). De ellas, las dos primeras fueron dirigidas por Hawks, la tercera por Delmer Davis y la última por John Huston.
  
En el primero de los films, obra maestra del cine negro, Lauren Humphrey muestran una atracción tan deslumbrante que nadie dudaba que acabaría en uno de los romances más apasionados del cine. El segundo film, "El sueño eterno", no solo es otra obra maestra del género sino del gran cine en general, y es la antología de sus mágicos momentos, el guiño sugerente y la química de sus dos personajes, gestos y miradas que parecen salir de la pantalla, lo que la hace, si cabe, una de las películas más fascinantes del cine. Después viene otro clásico del cine negro, “La senda tenebrosa”, el último protagonizado por la legendaria pareja y el que nos da una lección de un impecable suspense elaborado con una acertada dosis de interminables diálogos y una excelente muestra de escenas de acción.
  
Se dice que su radiante y elegante aspecto, su voz profunda y
su incisiva mirada (la llamaban "The Look") impactó a la
crítica y público de la época. A la derecha, la foto de portada
de "Bazaar" que publicaba un reportaje de la Bacall en una
edición de 1943. Howard Hawks la descubrió en esas fotos.
Ya en la década de los 50 vendrían otros de sus éxitos cinematográficos, tales como Escrito sobre el viento (1956) con Rock Hudson, Mi desconfiada esposa (1957) con Gregory Peck. Mención especial, ya en el 1974, para la película "Asesinato en el Orient Expres", un clásico de Agatha Christie y que dirigió Sidney Lumet y que tuvo un reparto de lujo, Ingrid Berman, Richard Widmark y Sean Connery entre otros. Estos y otros films que quedaron como ejemplos del buen cine en muchas de sus antologías.
  
Lo cierto es que, aunque habitual en papeles dramáticos y de cine negro, también se adaptó bien a la comedia, como es el caso de la que co-protagonizó con Gregory Peck y que dirigió Vicent Minelli o "Cómo casarse con un millonario" (1953), película en que compartió reparto con Marilyn Monroe. Luego y tras un lapso de tiempo, hasta que se recuperó de la muerte de Bogart, Bacall regresó al cine en 1964 con una divertida comedia titulada "La pícara soltera" y que protagonizó con Tony Curtis, Natalie Wood y Henry Fonda.
  
Bacall ha sido una de las más actrices injustamente olvidadas en la entrega del Oscar. En 1997 recibió su única nominación y fue en la categoría de actriz secundaria por su trabajo en la película "El amor tiene dos caras". La Academia no recompensó a este mito del Hollywood dorado y la ganadora de la estatuilla fue a parar a la intérprete francesa Juliette Binoche por "El paciente inglés". Sin embargo, en 2009 la Academia de Hollywood decidió entregarle el Oscar de Honor por en homenaje a su carrera cinematográfica. Lauren Bacall tenía 85 años.
  
Finalmente... citar algunas de sus frases más incisivas y agudas, de las que se recogieron en algunas de las entrevistas que le hicieron: "Creo que el curso de la vida se muestra en el rostro y que una tiene que sentirse orgullosa de ello", "No deberíamos valorarnos por lo que hemos sido, sino por lo que queremos ser", "No tiene sentido trabajar toda tu vida para después jubilarte".
Con esta composición fotográfica hacemos un homenaje a una estrella del cine en blanco y negro,
cuya mirada fue siempre su talismán de belleza, con su peculiar forma de inclinar la barbilla,
subir sus verdes y transparentes ojos y cautivar a quien se ponía delante de ella.
  
Lauren Bacall, "La heroína del cine negro", "Los ojos más turbadores de la historia del cine", "La fascinación de la mirada" ("The Look"). Honesta y sincera con sus compañeros de trabajo y sus amigos, no obstante fue una mujer con mucho carácter y una fuerte personalidad. "Lauren Bacall, uno de los tesoros del patrimonio de la gran epopeya del cine"  
Ángel González "Rusty Andecor"
  
Nota: Puede consultar la referencia de esta estrella del cine en la sección "Galería fotográfica de las estrellas", más abajo. También, en la parte inferior a crónica de homenajes que aparecen en esta página de portada, la relación de los artículos publicados.

sábado, 3 de junio de 2017

Sophia Loren, "una gran dama" superviviente del viejo y dorado cine.

No obstante, aún conociendo su atractivo, Sofía tenía complejo
de tener una nariz grande que, según ella, le impedía superar
los castings a los que se presentaba para que la contratasen.
Sophia Loren. Italiana, nacida en Roma (1932-____). De padre siciliano que abandonó a su familia, fue educada por su madre, viviendo en un pueblecito cerca de Nápoles. Estudio Magisterio, pero lo dejó por su afición al cine. A los 17 años consiguió un segundo premio en un concurso de "Princesa del Mar" y a los 18 fue nombrada "Miss Elegancia" en la elección de Miss Italia. En 1951 fue figurante en Quo Vadis? Cierto es que comenzó a tener trabajos en el cine, aunque sin importancia, debido a su belleza y la opulencia y generosidad de sus curvas, nadie lo ha dudado. Pero, a mediados de los 50, Sofía conoció al productor de cine Carlo Ponti, con quien se casó en el 57. Y lo que también es cierto es que Ponti la convertiría en una estrella de la interpretación y más tarde en una de las personalidades más importantes del cine. Carlo le hizo participar al principio de su carrera en películas de escasa relevancia, pero al parecer lo hizo para educarla y formarla como actriz. Fueron producciones italianas que no dejaron de cosechar éxitos, quizá por el gancho de sus comedias, quizá por el atractivo de la propia Loren. Luego, por el 57 Ponti terminó introduciendola en la Meca del Cine, en Hollywood, y pronto comenzaría a protagonizar con Alan Ladd, John Wayne, Cary Grant, William Holden, Anthony Perkins, Clark Gable. Películas como "La orquídea negra", "Deseo bajo los olmos" o "Cintia", las 3 estrenadas en el 58, la dieron a conocer como una promesa ya del cine hollywoodiense.
  
Sophia Loren, "la gran diva del cine europeo y el
prototipo de la belleza mediterránea". Un camino
que le llevó desde aquella tímida y vulgar chica.
Su Oscar le llegó en 1960 por su papel en "Dos mujeres", de la mano del director Vittorio de Sica, responsable también del guión según la novela de Alberto Moravia. Fue protagonista junto a Jean Paul Belmondo y Raf Vallone. (Clic título). A partir de ese acontecimiento, Sophia Loren se convirtió en una de las estrellas de más prestigio por aquella época. En 1961 protagoniza "El Cid" con Charlton Heston. Después, filmes como "Bocaccio 70", "Ayer, hoy y mañana", "Matrimonio a la italiana" (clic), producciones italianas. Luego fueron "La caída del imperio romano", otra superproducción norteamericana rodada ésta en el 64, "Arabesco", también facturada en EEUU, rodada en el 66, dirigida por Stanley Donen, coprotagonizada con Gregory Peck y con música, por cierto, de Henry Mancini. En 1967 Charles Chaplin la dirigió en "La condesa de HongKong", con Marlon Brando como pareja. En 1970 fue de nuevo Vittorio de Sica con "Los girasoles". Y aunque la década de los 60 fue la mejor etapa de la carrera de Sophia, en los 70 consiguió dos grandes éxitos con "Una jornada particular" (1977), un gran trabajo dramático que protagoniza con Marcello Mastroiani, y "La viuda indomable" (1978), también con Mastroiani. A partir de aquí, la Loren inicia una etapa de decadencia en la que no se libra de protagonizar films mediocres, hasta tal punto que solo algunas series para la televisión la salvan del olvido. (Clic en los títulos resaltados).
  
En los 70, Sophia Loren tenía ya 40 años y se había convertido en "una gran dama", respetada por su clase y elegancia, pero también por su vida discreta, nada parecida a la época de sus comienzos. Para entonces era una excelente actriz y se podía permitir el lujo de hacer papeles con un perfil intrascendente y vulgar. Se dice que Sophia Loren "fue la gran diva del cine europeo y el prototipo de la belleza meditarranea", aunque se dice que también supo recorrer un camino que le llevó desde la simpática chica, apenas conocida, a ser considerada como la gran estrella que llegó a ser. 
  
Uno de sus retratos favoritos, según confiesa
la propia Sophia Loren.
En cuando al reconocimiento de Sophia Loren por su contribución al cine, y entre sus más de 50 premios internacionales, hay que destacar los dos Oscar, el segundo en 1991, honorífico por su inmensa aportación a la industria cinematográfica, aparte de dos Globos de Oro, un BAFTA, entre otros muchos premios.
  
Es una de las pinturas que hace más justicia
a la belleza de la Loren en un retrato. Por
cierto, ella decía "La belleza es cómo te
sientes en tu interior y se refleja en tus
ojos. No es algo físico"   
De su vida y de su anecdotario, hay que empezar diciendo que siempre se confesó tímida e indecisa, que le debió mucho a Carlo Ponti, no solo a nivel profesional sino en el plano personal. Como toda actriz, aparte de su matrimonio y su vida sentimental, necesitaba de un buen amigo y confidente, y ese fue Marcelo Mastroiani a quién lloró mucho a su muerte. En cambio, de Marlon Brando siempre tuvo un mal recuerdo, pues solo pudo decir de él que era una persona engreída y antipática y que intentó aprovecharse de ella en  el rodaje de una película que protagonizó con él y estuvo a punto de abandonar el trabajo. De Vittorio de Sica, que fue su gran valedor, que la contrató en el 54 sin ni siquiera hacerle una prueba. Ella decía que no superaba los castings debido a su timidez y a su gran nariz. Recordaba no hace mucho, en el Festival de Cnnes, cómo no le importaba decir que iba a cumplir 80 años y que el momento en que en 1962 la llamó Cary Grant para decirle que había ganado el Oscar, sufrió un desmayo al comunicárselo.
   
Sophia recordaba sus anécdotasdecía que en los rodajes había de
Decía que "la belleza está en su interior y en su
propio convencimiento de que eres bella.
todo, desde situaciones lamentables que se produjeron en el rodaje de "La condesa de Hong Kong" en que Marlon Brando se propasó con ella y le "alargó las manos...", hasta el cómodo rodaje que hizo con Gregory Peck en "Arabesque" quien dijo de él ser una "persona maravillosa" aunque tuviera que hacer algunas secuencias de las que nunca supo su significado, y cuya historia tampoco entendió. Se considera una actriz autodidacta, nadie la enseñó, salvo Carlo Ponti que la guió para que aprendiera a desenvolverse en la profesión y a de Sica porque fue su primer maestro. Pero también se considera una mujer afortunada porque tuvo una incondicional amistad con Mastroiani y nunca tuvo enemigos ni quien la quisiera mal. (Clic en "Verdades y mentiras sobre Sophia Loren")
  
De su patrimonio... digamos... filosófico, son conocidas algunas de sus frase, tales como "Si hay una fuente de la juventud: está en tu mente, en tu talento y en la creatividad que llevas a tu vida y a las de tus seres queridos. Cuando hayas dejado correr sus aguas, habrás vencido a la edad". No olvidemos que Sophia es una superviviente que va a cumplir próximamente la edad de 83 años y que sigue asistiendo a festivales, galas y certámenes. De la belleza, dice que "Nada hace que una mujer sea más bella que su propio convencimiento de que es bella". Y añade "La belleza es como te sientes en tu interior y se refleja en tus ojos. No es algo físico". En cuanto a la sensualidad, dice: "Creo que la sensualidad viene desde dentro. Es algo que nace contigo o no. Nada tiene que ver con el pecho, las caderas o los labios". Incluso dice del "sex appeal" que "solo es un 50% lo que se tiene, el otro 50% lo añade la gente por lo que cree que tienes".
  
Sophia Loren. "La gran diva del cine europeo". Icono de la belleza mediterránea (Clic)