Garbo - Dietrich - Kelly - Hepburn.. Cuatro mitos del cine.

Garbo - Dietrich - Kelly - Hepburn.. Cuatro mitos del cine.
Estrellas leyendas del cine dorado. Escenas con intriga y misterios, ilusión y desengaños, amores y traiciones, pasiones y odios. Son algunas de esas grandes estrellas, entre el universo de los mitos del cine. Estrellas del fascinante cine en “Blanco y Negro”. (Clic imagen portada)

domingo, 17 de septiembre de 2017

Lauren Bacall. "Bogart y Bacall, un amor más grande que el cine"

Lauren sólo tenía 33 años cuando falleció su adorado Bogie.
Solitaria y triste, miraba en su imaginación la imagen de
Humphrey, aún después de irse. Siempre la estuvo mirando.
"La imaginación es lo más alto
que una cometa puede volar"
  
"Yo soy esencialmente
una solitaria"
  
"No puedes comenzar
a preocuparte por
lo que va a pasar.
Ya tienes suficiente
trabajo preocupándote
con lo que está
pasando ahora"
  
  
Lauren Bacall. Estadounidense, nacida en Nueva York (1924 – 2014), hija de emigrantes judíos, su padre polaco y su madre rumana, De muy joven trabajó de acomodadora de cine y como modelo. Fue el director y productor Howard Hawks quien la descubrió quedando fascinado cuando vio su foto en la revista Bazaarpara la que había posado en un discreto reportaje que le ofrecieron. Sin embargo a Howard, al conocerla, le decepcionó mucho su aire de jovencita demasiada tímida y con una voz tan nasal. Aún así, Hawks pensó que era un diamante en bruto, que la imagen de su rostro y su mirada cautivaba, y la llevó al estrellato cuando la incluyó como protagonista en To Have and Have not” junto al consagrado Humphrey Bogart. Curiosamente, fue aquella “mirada de soslayo”, inocentemente sesgada, cuando aparecía tan nerviosa en la película, temblando de miedo ante su ídolo Bogart, aunque también su gesto algo pícaro y sugerente, lo que aumentó el magnetismo de su fotogenia. Solo tenía 19 años, 25 menos que su compañero de reparto, nada más y nada menos que Humphrey Bogart. (Clic en su nombre y textos sobrescritos en azul tenue para enlaces).
  
De las fotos de aquel reportaje de "Bazaar" en que posó
Lauren, fue ésta, la menos sofisticada, la que fascinó a
Howard Hawks, quizá la clave de que llegara al éxito.
Lauren Bacall. Primero la llamaban "la chica de Bogie", luego fue "la costilla de Bogart", finalmente fue "la eterna viuda de Hollywood". En mi homenaje a Lauren Bacall, el que hice en mi cuenta de Facebook hace ya más de tres años cuando falleció, decía: "Se fue la última de las leyendas del viejo cine, "una de las más grandes", pero también desapareció una parte de ese mito que significó la eterna magia entre una pareja de cine, ella y Humphrey Bogart. Irremediablemente enamorada hasta después de la muerte. Para enmarcar aquel título que entonces apareció en la prensa: "Bogie y Bacall, un amor más grande que el cine". (Clic al principio en su nombre para homenaje "Movie Legends")
  
"Se dice que Lauren Bacall, a sus 19 años, en su primera película con Bogart, "Tener o no tener", estuvo mirándole "a hurtadillas" durante todo su rodaje, con aquellos ojos transparentes y "picaronamente" entornados. Se dice que estuvo mirándole durante los 12 años que estuvieron casados, absolutamente fascinada y hasta que él se fue"
  
"Pero también se dice de Lauren que estuvo mirándole durante todo el resto de su vida, después de perderlo. Tanto es así, que cuando se casó de nuevo, a las pocos años de la muerte de "su Bogie", intentó rehacer su vida. Sin embargo, Bacall no consiguió retener la claridad de su imagen amada, pues era tan compulsiva su obsesión que, encolerizada por su frustración, se adentró en una profunda depresión. Pero también se dice que con el tiempo su recuerdo hacia Humphrey se fue haciendo más definido y seguro, más confiado y cercano a los años en que convivieron.
  
En cualquiera de las imágenes de Lauren queda aún el soslayo de su mirada. Quizá nos mira a todos,
pero sin quererlo lo hacía para que viéramos en sus ojos el amor y la admiración que seguía sintiendo
por su "Bogie". Quizá, por eso eran "los ojos más turbadores de la historia del cine"
De Lauren Bacall se dice además, que cuando nos miraba a todos nosotros, en sus verdes ojos podíamos ver su amor y admiración por Bogart. Es posible que le venga de ahí otro de los sobrenombres que le dieron y que relatan las crónicas de las grandes actrices de la historia del cine: "Los ojos más turbadores de la historia del cine".
   
"No sabemos si es cierto del todo o hay algo de anécdota romántica, pero se habló mucho de que en el féretro de Bogart, ella le dejó un silbato y una nota que decía: "Si me necesitas, silba". Parece ser que Humphrey no pudo soportar la espera para reunirse con Lauren y hace pocos días le silbó (el día en que falleció). Ella no se hizo esperar y "acudió" presurosa a su "eterna cita". Todos sabemos que ella lo seguirá mirando, extasiada y feliz, con aquellos ojos tan turbadores, porque nada ni nadie va a perturbar el placer de su infinita mirada y durante todo ese... "sueño eterno".

"Bogart y Bacall, un amor más grande que el cine". Nadie dudaría que ella se deshacía en los brazos de él.
De su carácter y su temperamento, se ha dicho que era una mujer con una fuerte personalidad, sincera hasta el punto de hablar "demasiado claro" y muy convencida de lo que decía. Quizá parecía una mujer "dura", pero en la intimidad... se deshacía en brazos de Bogart. Por lo demás, siempre la vimos elegante, aunque el paso del tiempo le restase belleza. Por cierto, entre sus anécdotas, Lauren Bacall tuvo como vecino, en "la Gran Manzana" de Nueva York (en el famoso edificio "Dakota", nada menos que a John Lennon. De ambos se decía que eran grandes amigos y que solían entablar interminables conversaciones cuando por casualidad se encontraban.
  
En cuanto a su filmografía, Lauren Bacall no tuvo un historial de cine tan prolífico como otras actrices de su época, ni siquiera entre las que ni se aproximaron a su talla artística. Fue la categoría impecable de sus trabajos y el perfil interpretativo de sus papeles, además de su gran clase como elegante dama del cine, la que le hicieron "una de las mejores del séptimo arte". (Clic en los títúlos de los films sobrescritos en textos azul tenue, para ver enlaces).
  
La fascinación de Lauren se revelaba, además de la sensualidad de su belleza, en su mirada seductora
y quizá también en la insinuación del mensaje de sus ojos verdes y transparentes. La galería de fotos
son algunos de los rostros de Bacall de algunos de los perfiles interpretativos de sus primeros filmes.
Entre sus películas más conocidas, después de su éxito en Tener y no tener del ya mencionado Howard Hawks (1944), Lauren Bacall repitió con Bogart en El sueño eterno (1946), La senda tenebrosa (1947) y Cayo Largo” (1948). De ellas, las dos primeras fueron dirigidas por Hawks, la tercera por Delmer Davis y la última por John Huston.
  
En el primero de los films, obra maestra del cine negro, Lauren Humphrey muestran una atracción tan deslumbrante que nadie dudaba que acabaría en uno de los romances más apasionados del cine. El segundo film, "El sueño eterno", no solo es otra obra maestra del género sino del gran cine en general, y es la antología de sus mágicos momentos, el guiño sugerente y la química de sus dos personajes, gestos y miradas que parecen salir de la pantalla, lo que la hace, si cabe, una de las películas más fascinantes del cine. Después viene otro clásico del cine negro, “La senda tenebrosa”, el último protagonizado por la legendaria pareja y el que nos da una lección de un impecable suspense elaborado con una acertada dosis de interminables diálogos y una excelente muestra de escenas de acción.
  
Se dice que su radiante y elegante aspecto, su voz profunda y
su incisiva mirada (la llamaban "The Look") impactó a la
crítica y público de la época. A la derecha, la foto de portada
de "Bazaar" que publicaba un reportaje de la Bacall en una
edición de 1943. Howard Hawks la descubrió en esas fotos.
Ya en la década de los 50 vendrían otros de sus éxitos cinematográficos, tales como Escrito sobre el viento (1956) con Rock Hudson, Mi desconfiada esposa (1957) con Gregory Peck. Mención especial, ya en el 1974, para la película "Asesinato en el Orient Expres", un clásico de Agatha Christie y que dirigió Sidney Lumet y que tuvo un reparto de lujo, Ingrid Berman, Richard Widmark y Sean Connery entre otros. Estos y otros films que quedaron como ejemplos del buen cine en muchas de sus antologías.
  
Lo cierto es que, aunque habitual en papeles dramáticos y de cine negro, también se adaptó bien a la comedia, como es el caso de la que co-protagonizó con Gregory Peck y que dirigió Vicent Minelli o "Cómo casarse con un millonario" (1953), película en que compartió reparto con Marilyn Monroe. Luego y tras un lapso de tiempo, hasta que se recuperó de la muerte de Bogart, Bacall regresó al cine en 1964 con una divertida comedia titulada "La pícara soltera" y que protagonizó con Tony Curtis, Natalie Wood y Henry Fonda.
  
Bacall ha sido una de las más actrices injustamente olvidadas en la entrega del Oscar. En 1997 recibió su única nominación y fue en la categoría de actriz secundaria por su trabajo en la película "El amor tiene dos caras". La Academia no recompensó a este mito del Hollywood dorado y la ganadora de la estatuilla fue a parar a la intérprete francesa Juliette Binoche por "El paciente inglés". Sin embargo, en 2009 la Academia de Hollywood decidió entregarle el Oscar de Honor por en homenaje a su carrera cinematográfica. Lauren Bacall tenía 85 años.
  
Finalmente... citar algunas de sus frases más incisivas y agudas, de las que se recogieron en algunas de las entrevistas que le hicieron: "Creo que el curso de la vida se muestra en el rostro y que una tiene que sentirse orgullosa de ello", "No deberíamos valorarnos por lo que hemos sido, sino por lo que queremos ser", "No tiene sentido trabajar toda tu vida para después jubilarte".
Con esta composición fotográfica hacemos un homenaje a una estrella del cine en blanco y negro,
cuya mirada fue siempre su talismán de belleza, con su peculiar forma de inclinar la barbilla,
subir sus verdes y transparentes ojos y cautivar a quien se ponía delante de ella.
  
Lauren Bacall, "La heroína del cine negro", "Los ojos más turbadores de la historia del cine", "La fascinación de la mirada" ("The Look"). Honesta y sincera con sus compañeros de trabajo y sus amigos, no obstante fue una mujer con mucho carácter y una fuerte personalidad. "Lauren Bacall, uno de los tesoros del patrimonio de la gran epopeya del cine"  
Ángel González "Rusty Andecor"
  
Nota: Puede consultar la referencia de esta estrella del cine en la sección "Galería fotográfica de las estrellas", más abajo. También, en la parte inferior a crónica de homenajes que aparecen en esta página de portada, la relación de los artículos publicados.

sábado, 3 de junio de 2017

Sophia Loren, "una gran dama" superviviente del viejo y dorado cine.

No obstante, aún conociendo su atractivo, Sofía tenía complejo
de tener una nariz grande que, según ella, le impedía superar
los castings a los que se presentaba para que la contratasen.
Sophia Loren. Italiana, nacida en Roma (1932-____). De padre siciliano que abandonó a su familia, fue educada por su madre, viviendo en un pueblecito cerca de Nápoles. Estudio Magisterio, pero lo dejó por su afición al cine. A los 17 años consiguió un segundo premio en un concurso de "Princesa del Mar" y a los 18 fue nombrada "Miss Elegancia" en la elección de Miss Italia. En 1951 fue figurante en Quo Vadis? Cierto es que comenzó a tener trabajos en el cine, aunque sin importancia, debido a su belleza y la opulencia y generosidad de sus curvas, nadie lo ha dudado. Pero, a mediados de los 50, Sofía conoció al productor de cine Carlo Ponti, con quien se casó en el 57. Y lo que también es cierto es que Ponti la convertiría en una estrella de la interpretación y más tarde en una de las personalidades más importantes del cine. Carlo le hizo participar al principio de su carrera en películas de escasa relevancia, pero al parecer lo hizo para educarla y formarla como actriz. Fueron producciones italianas que no dejaron de cosechar éxitos, quizá por el gancho de sus comedias, quizá por el atractivo de la propia Loren. Luego, por el 57 Ponti terminó introduciendola en la Meca del Cine, en Hollywood, y pronto comenzaría a protagonizar con Alan Ladd, John Wayne, Cary Grant, William Holden, Anthony Perkins, Clark Gable. Películas como "La orquídea negra", "Deseo bajo los olmos" o "Cintia", las 3 estrenadas en el 58, la dieron a conocer como una promesa ya del cine hollywoodiense.
  
Sophia Loren, "la gran diva del cine europeo y el
prototipo de la belleza mediterránea". Un camino
que le llevó desde aquella tímida y vulgar chica.
Su Oscar le llegó en 1960 por su papel en "Dos mujeres", de la mano del director Vittorio de Sica, responsable también del guión según la novela de Alberto Moravia. Fue protagonista junto a Jean Paul Belmondo y Raf Vallone. (Clic título). A partir de ese acontecimiento, Sophia Loren se convirtió en una de las estrellas de más prestigio por aquella época. En 1961 protagoniza "El Cid" con Charlton Heston. Después, filmes como "Bocaccio 70", "Ayer, hoy y mañana", "Matrimonio a la italiana" (clic), producciones italianas. Luego fueron "La caída del imperio romano", otra superproducción norteamericana rodada ésta en el 64, "Arabesco", también facturada en EEUU, rodada en el 66, dirigida por Stanley Donen, coprotagonizada con Gregory Peck y con música, por cierto, de Henry Mancini. En 1967 Charles Chaplin la dirigió en "La condesa de HongKong", con Marlon Brando como pareja. En 1970 fue de nuevo Vittorio de Sica con "Los girasoles". Y aunque la década de los 60 fue la mejor etapa de la carrera de Sophia, en los 70 consiguió dos grandes éxitos con "Una jornada particular" (1977), un gran trabajo dramático que protagoniza con Marcello Mastroiani, y "La viuda indomable" (1978), también con Mastroiani. A partir de aquí, la Loren inicia una etapa de decadencia en la que no se libra de protagonizar films mediocres, hasta tal punto que solo algunas series para la televisión la salvan del olvido. (Clic en los títulos resaltados).
  
En los 70, Sophia Loren tenía ya 40 años y se había convertido en "una gran dama", respetada por su clase y elegancia, pero también por su vida discreta, nada parecida a la época de sus comienzos. Para entonces era una excelente actriz y se podía permitir el lujo de hacer papeles con un perfil intrascendente y vulgar. Se dice que Sophia Loren "fue la gran diva del cine europeo y el prototipo de la belleza meditarranea", aunque se dice que también supo recorrer un camino que le llevó desde la simpática chica, apenas conocida, a ser considerada como la gran estrella que llegó a ser. 
  
Uno de sus retratos favoritos, según confiesa
la propia Sophia Loren.
En cuando al reconocimiento de Sophia Loren por su contribución al cine, y entre sus más de 50 premios internacionales, hay que destacar los dos Oscar, el segundo en 1991, honorífico por su inmensa aportación a la industria cinematográfica, aparte de dos Globos de Oro, un BAFTA, entre otros muchos premios.
  
Es una de las pinturas que hace más justicia
a la belleza de la Loren en un retrato. Por
cierto, ella decía "La belleza es cómo te
sientes en tu interior y se refleja en tus
ojos. No es algo físico"   
De su vida y de su anecdotario, hay que empezar diciendo que siempre se confesó tímida e indecisa, que le debió mucho a Carlo Ponti, no solo a nivel profesional sino en el plano personal. Como toda actriz, aparte de su matrimonio y su vida sentimental, necesitaba de un buen amigo y confidente, y ese fue Marcelo Mastroiani a quién lloró mucho a su muerte. En cambio, de Marlon Brando siempre tuvo un mal recuerdo, pues solo pudo decir de él que era una persona engreída y antipática y que intentó aprovecharse de ella en  el rodaje de una película que protagonizó con él y estuvo a punto de abandonar el trabajo. De Vittorio de Sica, que fue su gran valedor, que la contrató en el 54 sin ni siquiera hacerle una prueba. Ella decía que no superaba los castings debido a su timidez y a su gran nariz. Recordaba no hace mucho, en el Festival de Cnnes, cómo no le importaba decir que iba a cumplir 80 años y que el momento en que en 1962 la llamó Cary Grant para decirle que había ganado el Oscar, sufrió un desmayo al comunicárselo.
   
Sophia recordaba sus anécdotasdecía que en los rodajes había de
Decía que "la belleza está en su interior y en su
propio convencimiento de que eres bella.
todo, desde situaciones lamentables que se produjeron en el rodaje de "La condesa de Hong Kong" en que Marlon Brando se propasó con ella y le "alargó las manos...", hasta el cómodo rodaje que hizo con Gregory Peck en "Arabesque" quien dijo de él ser una "persona maravillosa" aunque tuviera que hacer algunas secuencias de las que nunca supo su significado, y cuya historia tampoco entendió. Se considera una actriz autodidacta, nadie la enseñó, salvo Carlo Ponti que la guió para que aprendiera a desenvolverse en la profesión y a de Sica porque fue su primer maestro. Pero también se considera una mujer afortunada porque tuvo una incondicional amistad con Mastroiani y nunca tuvo enemigos ni quien la quisiera mal. (Clic en "Verdades y mentiras sobre Sophia Loren")
  
De su patrimonio... digamos... filosófico, son conocidas algunas de sus frase, tales como "Si hay una fuente de la juventud: está en tu mente, en tu talento y en la creatividad que llevas a tu vida y a las de tus seres queridos. Cuando hayas dejado correr sus aguas, habrás vencido a la edad". No olvidemos que Sophia es una superviviente que va a cumplir próximamente la edad de 83 años y que sigue asistiendo a festivales, galas y certámenes. De la belleza, dice que "Nada hace que una mujer sea más bella que su propio convencimiento de que es bella". Y añade "La belleza es como te sientes en tu interior y se refleja en tus ojos. No es algo físico". En cuanto a la sensualidad, dice: "Creo que la sensualidad viene desde dentro. Es algo que nace contigo o no. Nada tiene que ver con el pecho, las caderas o los labios". Incluso dice del "sex appeal" que "solo es un 50% lo que se tiene, el otro 50% lo añade la gente por lo que cree que tienes".
  
Sophia Loren. "La gran diva del cine europeo". Icono de la belleza mediterránea (Clic)

viernes, 19 de mayo de 2017

Elizabeth Taylor. La estrella de cine de los ojos color violeta

Famosa por su espectacular y deslumbrante belleza, no fue
menos meritorio su talento interpretativo.
Elizabeth Rosemond Taylor  (Clic en su nombre). Británica, nacida en Londres (1932-2011). Conocida también como Liz Taylor, desarrolló sus estudios dramáticos y toda su carrera en Estados Unidos, siendo elogiada desde muy joven en sus papeles dramáticos, aunque sus primeros pasos de actriz se remontan desde muy niña, empezando a destacar en personajes de adolescente, como en los que interpretaba en los films "Traición" y "Mujercitas". Se dio a conocer en "El padre de la novia" y "El padre es abuelo", ambas producidas en 1949, aunque su primer gran éxito fue como protagonista en "Un lugar en el sol", del 1951. Le siguieron otras muchas producciones, unas con más éxito, otras menos relevantes. Quizá, el primer film importante de su carrera fue "Gigante" (1956), que rodó junto a Rock Hudson y James Dean, Liz solo tenía 24 años. Sin embargo fue "La gata sobre el tejado de cinz" que dirigió Richard Brooks en 1958 y protagonizada con Paul Newman, la película que la lanzó al estrellato. Liz Taylor se había convertido a los 26 años en la reina de Hollywood. Le seguirían "De repente, el último verano" (1959), "Cleopatra" (1963), "Castillos en la arena " (1965), "¿Quién teme a Virginia Wolf'" (1966), las tres últimas, y otras que le siguieron, todas ellas con Richard Burton, el hombre y la pasión de su vida, tales como "La mujer indomable" o "Pacto con el diablo", ésta última de 1972. Después vendría el declive, la decadencia de una estrella que había llegado demasiado alto, y Taylor se refugiaría en series de televisión y películas de bajo coste. (Clic en títulos marcados, para trailer, fragmento o film completo).
  
Su estilo y su clase eran de una auténtica diva del cine, pero
su talento interpretativo superó a la aureola como estrella.
Elizabeth Taylor, a sus 79 años cuando falleció, había sido la última reina de Hollywood y -como escribieron los titulares cuando murió- "la última estrella del viejo y dorado cine", y ello tras una vida entregada al cine, pero también a la pasión de los hombres, porque necesitaba de su pasión,  como así revelaron los ocho matrimonios que llegó a contraer, aunque con Richard Burton se casó dos veces. Otra debilidad fueron las joyas; y es que necesitaba reflejarse en su resplandor, como si quisiera competir con su belleza. Pero su vida también estuvo marcada por su pésima salud. Y en cuanto a lo que personalmente he visto de "la actriz de los ojos color violeta", puedo decir que, en mi dedicación como estudioso de "las estrellas del cine en blanco y negro", ha sido uno de los talentos interpretativos más privilegiados de la historia del "séptimo arte"; prueba de ello fueron sus innumerables premios y distinciones, obtenidos a lo largo de su carrera. Recibió dos Oscar, por "Una mujer marcada" (1960) y por "¿Quién teme a Virginia Wolf?", además del Oscar honorífico antes de fallecer. Fue además la primera actriz que cobró un millón de dólares por su actuación en una película; por cierto, que trabajó en más de 50 películas a lo largo de 7 décadas, pues su primer papel lo interpretó a los 9 años. Pero también se distinguió por su labor humanitaria, concretamente en la lucha contra el Sida, responsabilidad con la que se comprometió después de comprobar y sufrir la enfermedad en su amigo Rock Hudson. Entre otros reconocimientos, se concedieron el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia, en 1992, y el título de Dama del Imperio Británico, por la Reina de Inglaterra, en el 2000.
  
Se decía de Liz Taylor que era tan bella y seductora como
pasional y tormentosa en sus relaciones.
Pero la genialidad interpretativa de Elizabeth Taylor (clic nombre) no debió ser la única virtud de su talento. Liz tenía un ingenio especial para decir las cosas con un sentido del humor, unas veces de forma ingenua pero divertida, otras con una ironía incisiva casi cruel, tal y como, en ocasiones, solía aparecer en sus clásicos personajes, con aquel tono sarcástico y mordaz, y a veces, en actitud destructiva.
  

Entre las frases que se atribuyen a Elizabeth Taylor, citaba contradictoriamente "Es extraño que los años no enseñan paciencia, que mientras menos tiempo tenemos, más grande es nuestra capacidad de esperar"Otra decía: "Las ideas mueven el mundo sólo si antes se han transformado en sentimientos". Recordemos que ella era muy vehemente e impetuosa, que todo lo llevaba a cabo de forma pasional. De ahí que dijera: "Siempre he admitido que mi mayor guía ha sido la pasión". Personalmente, yo creo que le inquietaba mantener la esperanza y le torturaba la incertidumbre del mañana. Decía: "La vieja esperanza es la más dura de perder". Como también citaba: "Cuando las personas dicen "ella lo tiene todo", solo tengo esta respuesta: "no tengo el mañana". Por cierto, era muy recelosa, incluso desconfiada de la lealtad de sus amigos; solía decir "Descubrirás quienes son tus verdaderos amigos, cuando te metas en un escándalo". Incluso "Los amigos te dan la vuelta cuando dejas de tener éxito en tus trabajos y cuando pierdes tu mayor atracción". De ahí que, al final, solo confiara en su "amigo del alma", en Rock Hudson, ni siquiera en sus maridos (ni en Richard Burton, con el que se casó dos veces), y después de fallecer aquél en Michael Jackson, al que curiosamente ella bautizaría como "El rey del Pop".
  
Era una de las últimas fotos que Liz se hizo con Rock Hudson,
su compañero de confidencias y "amigo del alma".
Entre sus anécdotas he elegido la más entrañable y emotiva que encontré entre las hemerotecas de los famosos del cine. Y es que hace años, el mundo supo, primero con sorpresa y tristeza después, que la homosexualidad de Rock Hudson, que por cierto nadie conocía en aquellos años, fue la causa de que éste contrajese aquella desconocida, entonces terrible enfermedad, el Sida; un mal pandémico que a lo largo de los años asoló cruelmente la vida de millares de personas. Liz Taylor había sido amiga inseparable de Rock Hudson desde que fueron compañeros de rodaje en "Gigante". Ella decía de él que era su "amigo del alma"; él decía de ella que era su única y verdadera amiga. Siempre hubo complicidad entre ellos y esa relación no era impedimento en las parejas que la Taylor tuvo a lo largo de los años. Liz solía decir de Hudson que el color violeta de sus ojos se lo dedicaba a él porque, teniendo en cuenta que ese color es símbolo de la eternidad, ella quería tenerlo como eterno amigo, más allá de la vida. Un día Rock acordó con su amiga Liz crear un cóctel al que luego llamarían "Chocolate Martini". Llevaba una parte de vodka, otra de sirope de chocolate, a lo que añadían dos o tres cubitos de hielo; pero no llevaba "Martini". Una última anécdota de la Taylor fue su inestimable amistad con Michael Jackson, del que solía decir que era el ser más generoso que había conocido nunca. Curiosa la vida de Elizabeth Taylor; no podía vivir sin la pasión y el amor de sus hombres, con los siete con lo que se casó, pero tampoco pudo vivir sin la amistad entregada e incondicional de sus dos amigos, primero con la de Rock Hudson, hasta que falleció en 1985, después con la de Jackson.

Elizabeth Taylor, bella y espectacular, deslumbrante y seductora, una de las últimas divas del legendario Hollywood. Y la última estrella del viejo y dorado cine americano. Sin embargo este era un titular para llamar la atención de la luz de su estrella. Para mí, Liz Taylor fue mucho más; una intérprete inigualable e insustituible en clave de drama; nadie como ella para un personaje atormentado, pasional y eminentemente dramático.