Garbo - Dietrich - Kelly - Hepburn.. Cuatro mitos del cine.

Garbo - Dietrich - Kelly - Hepburn.. Cuatro mitos del cine.
Estrellas leyendas del cine dorado. Escenas con intriga y misterios, ilusión y desengaños, amores y traiciones, pasiones y odios. Son algunas de esas grandes estrellas, entre el universo de los mitos del cine. Estrellas del fascinante cine en “Blanco y Negro”. (Clic imagen portada)

lunes, 18 de junio de 2018

Grace Kelly. La estrella "rubia gélida" y después "princesa de los ojos tristes" que temía que su cuento de hadas no tuviera un final feliz

Grace Kelly. Sus ojos azules y la dulzura de su mirada, su
piel de porcelana y la elegancia de su figura, sedujeron al
mundo y durante sólo 5 años fue "la princesa del cine"
"El mundo no siempre estará lleno de odio y de conflictos, si estamos dispuestos a sacrificarnos lo suficiente"
  
"Quizá sea ingenua, pero creo en los cuentos de hadas. Pueden existir si de verdad queremos que existan"
  
"Básicamente soy una feminista, creo que las mujeres pueden hacer lo que deciden hacer"
   
"No quiero estar casada con alguien que se siente inferior a mi éxito, o porque gano más dinero que él"
      
"La libertad de la prensa funciona de tal manera que no hay mucha libertad en ella".
  
"Enfadarse no resuelve nada"
  
"La emancipación de la mujeres les ha hecho perder su misterio"
  
"Como mujer soltera, todos me veían como un peligro"
  
"Evito mirar atrás. Yo prefiero un buen recuerdo que un arrepentimiento"
  
"Creo que soy sentimental y romántica por naturaleza".
  
"Las chicas dejan de ser románticas a una edad, se hacen más realistas cuando son mayores, mientras que los hombres se vuelven más románticos y sentimentales de mayores"
  
"Siempre me estaba enamorando de hombres que me daban mucho más de lo que yo les daba a cambio".  

Grace Kelly)
  
Grace Kelly fue la única mujer que conquistó a Cary Grant. Él reconoció, pasado un tiempo, que se enamoró de ella cuando rodaba "Atrapa a un ladrón" y durante la ficción de una escena. Dijo de Kelly"Nunca entendí cómo una chica tan alegre y divertida como ella pudo enamorarse de un intolerante y severo príncipe"
  
Su rostro candoroso y delicado, junto a su elegancia glamurosa
cautivaría el público y el cine de Hollywood.
Grace Kelly. Estadounidense, nacida en Filadelfia el 12 de noviembre de 1929, de nombre original Grace Patricia Kelly y fallecida en Mónaco el 14 de septiembre de 1982 a los 52 años de edad, a causa de un accidente de tráfico. Hija de una familia de origen irlandés de holgada posición económica. Tenía 18 años cuando ingresó en la Academia Americana de Arte Dramático. A los 20 debutó en Broadway, en el 1951, a los 22 años, trabaja ya en su primera película, "Catorce horas". Un papel secundario, pero suficiente para que los críticos de cine reconocieran un talento capaz de seducir al público y al mundo, ávidos de un nuevo rostro dulce y delicado, unido a una elegancia glamurosa pero no excesivamente sofisticada. Durante los cinco años siguientes rueda casi una docena de filmes que la hacen merecedora de un Oscar y tres Globos de oro, además de una reputación de actriz elegante y con el atractivo de una belleza discreta. Fue conocida, por las películas que hizo con Alfred Hitchcok, como "la rubia gélida". A los 26 años, en el 56, se retira de los platós y se aleja de los estudios para casarse con el Príncipe Rainiero de Mónaco. Se acaba entonces su corta carrera en la interpretación cuando se había convertido en un icono del cine, lo que nos lleva a pensar que el "Séptimo Arte" perdió una estrella prematuramente, con un talento de dimensiones que nunca pudimos descubrir. (Clic sobre el nombre y los títulos de filmes sobrescritos en azul tenue para enlazar con los documentos en vídeo).
  
Sin embargo, hay que decirlo, la aparente ingenuidad
y dulzura de Kelly no impidió los romances y escarceos
con sus compañeros de reparto en los filmes que rodó
Lo cierto es que Grace Kelly, antes de comenzar su carrera en el cine, se dedicó a trabajar como modelo fotográfica, aunque con un estilo propio; representando una mujer femenina e ingenua, con un misterio indescriptible en su mirada, prototipo de la antítesis de la sensualidad y provocación de mitos eróticos como Marilyn Monroe o Elizabeth Taylor, un ejemplo de mujer más candorosa y sencilla que marcaría la tendencia de otras actrices, como fue el ejemplo de Audrey Hepburn, que igualmente cautivarían el cine de Hollywood.
  
Con sólo once películas realizadas en tan sólo cinco años, Kelly consiguió su estrellato antes que ninguna otra actriz del cine clásico. Fue la "musa obsesiva" del mago del suspense Alfred Hitchcok, su actriz preferida, pues años después de que ella dejara el cine, al convertirse en princesa de Mónaco, éste siguió ofreciéndole papeles protagonistas en otras de sus realizaciones, además de que fue la actriz de la que realmente el director se enamoró, sin las pretensiones sexuales que le llevaron con otras intérpretes que trabajaron con él. Muy al contrario de lo que se conocía de la agitada vida de romances de Grace, el director, aunque tenía sus sentimientos, solo quiso ser para ella como un padre, tratándola con el mayor de los respetos.
  
Desafortunadamente, cuando sólo tenía 26 años, dejó de ser Grace Kelly, la estrella de cine, para convertirse en Gracia Patricia de Mónaco, y llevar -según se dijo- la sofisticación de los años dorados de Hollywood a la Costa Azul. Con su imagen se lograría renacer la vida económica y social de un pequeño principado en decadencia que iba a revivir gracias al capital norteamericano que ella consiguió atraer.  

Como representante del "universo de las estrellas en blanco y negro", teniendo en cuenta un período
de tiempo tan solo de 5 años como el que dedicó al cine, no fue muy conocido en ese formato y
género. Sin embargo, estas imágenes son una muestra de algunas de sus apariciones en esos filmes,
como en "La angustia de vivir", con la que consiguió el Oscar, y de la que vemos dos fotogramas
extraídas de las respectivas escenas de su película.
De la carrera cinematográfica de Grace Kelly, y ya que en su corta vida dedicada a la interpretación no tuvo ocasión de realizar más allá de la actividad artística de esos 11 filmes, repasaremos la referencia de la mayoría de ellos, aunque resaltando los que más destacaron de su filmografía. "Catorce horas" (1951), dirigida por Henry Hathaway, en un papel secundario y que, como ya se dijo, fue su primera película. "Solo ante el peligro" (1952) dirigida por Fred Zinnemann, con Gary Cooper como compañero en el reparto, es una fusión de western y suspense que representa un clásico para la época. "Mogambo" (1953), de John Ford, en esta ocasión co-progonizada con Clark Gable; un film de aventuras que le dio a Kelly un Globo de Oro como primer reconocimiento en el cine. En el 1954 hizo 5 películas; fue su año más prolífico y el que le dio los mayores éxitos artísticos. Fue el año que marcó la cota más alta del talento interpretativo de Kelly y el de su reconocimiento como estrella. (Clic sobre los títulos de los filmes sobrescritos en azul tenue para enlazar con losi vídeos).


Imagen de Grace Kelly extraída de uno de los fotogramas de
"La ventana indiscreta", en su personaje de Lisa.
De los cinco filmes, tres son los que representan el distintivo de los mejor de sus dotes artísticas. Con "La angustia de vivir", de George Seaton y con Bing Crosby y William Holden como compañeros de reparto, conseguiría su Oscar y la consideración de mejor actriz por el Círculo de críticos de Nueva York; un drama en el contexto del mundo del teatro que trata sobre el tema del alcoholismo. También ese año rueda "Crimen perfecto" y "La ventana indiscreta", ambas de Alfred Hitchcock. La primera, con Ray Milland en el reparto; la segunda, con James Stewart, de la que personalmente recuerdo aquel delicioso erotismo que desprendía su ingenua belleza, tal vez encubierto tras la candidez de su mirada, sin olvidar el detalle de aquel mítico collar de perlas como marca de su peculiar sofisticación. Ciertamente, tanto en un suspense como en el otro, la trama se produce apenas sin moverse de una habitación, utilizando los recursos propios de Hitchcock y en los que la intriga es un ejercicio emocionante de asombro y espectáculo. Dos obras maestras del género.
  
En esta imagen, es un fotograma de "Atrapa a un ladrón". Es
evidente la sugerencia de sensualidad, quizá contenida pero
perceptible en el gesto y en la mirada, y que nos transmite
todo un mundo de erotismo encubierto tras su gélida belleza.
En cuanto a los dos últimos años de su carrera, tres son sus últimos trabajos en el cine. "Atrapa a un ladrón" (1955), con Cary Grant en la cabecera de reparto y dirigida también por Hitchcock. Ésta, una obra menor del maestro del suspense, desarrollada en clave de entretenido romance más que como una intriga. Cuenta con algún detalle de refinada sensualidad muy de agradecer en las exhibiciones interpretativas de Kellly, un tanto gélidas. "El cisne(1956), dirigida por Charles Vidor y con Alec Guinness Louis Jourdan, también como protagonistas, es una comedia romántica en la que curiosamente el argumento trata sobre una joven que es obligada por su familia a casarse con un príncipe heredero. Y "Alta sociedad", co-protagonizada por Bing Crosby y Frank Sinatra. Una comedia musical y remake de "Historias de Filadelfia", con pretensiones por su reparto pero sin llegar a la altura del film de Kate Hepburn. Lo cierto es que la actriz ya estaba comprometida con Rainiero y fue terminar el rodaje de ésta, su última película, y retirarse de la interpretación para casarse con el príncipe Rainiero de Mónaco.
  
Radiante, Grace Kelly en un nostálgico "blanco y negro",
posando con su flamante Oscar, el que le otorgó su
magistral interpretación en "La angustia de vivir", un
espléndido film en blanco y negro de George Seaton. 
De Grace Kelly se ha criticado su estereotipo de interpretación y de imagen, a menudo encasillado en el perfil que describían sus personajes. Sin embargo, la dulce y enigmática Grace también aparece en escenas donde, completamente desarmada, rompe ese mito de perfección que exhibía en la gran pantalla. Tal es el momento en que en "Alta Sociedad" aparece ebria con Frank Sinatra y protagoniza una de las escenas más ingeniosas y chispeantes de su carrera. Como es la genialidad interpretativa, en la de su papel dramático en "La angustia de vivir" y con el que, interpretando al personaje de Edith, consigue su Oscar cuando sólo tenia 25 años.
  
Ciertamente, si hubo o no flechazo cuando Grace conoció al príncipe Rainiero, o fue "encantamiento" lo que le produjo su cautivadora personalidad, es lo de menos en cuando que pronto hubo en ella un desencanto. Yo creo que Grace Kelly estaba hecha para hacer cine, para crear cuentos en sus películas, incluso puede que de princesas, y no para vivir un cuento de la "película" de su aburrida vida, la que la corte monegasca le había impuesto. Grace Kelly fue una actriz que empezó floja en sus dotes de interpretación, demasiado principiante en su primer film, pero cuyas dificultades superó en muy poco tiempo. La prueba fue su magistral papel en "La angustia de vivir" y por el que a sus 25 años fue oscarizada. Pienso que lo mejor estaba por llegar, cuando dejó el cine y se casó con su destino real. Estoy seguro que los "hitchcock" que hizo en su último año de carrera fue una "antesala" del talento que tenía reservado y del que no pudimos volver a ver. El propio Hitchcock dijo que el papel de "Marnie, la ladrona" que tenía reservado para ella, hubiera sido una interpretación maestra de Kelly y habría podido conseguir, casi con toda seguridad, un segundo Oscar.
   
Había una sugerente sensualidad y una insinuación erótica en la imagen de Grace Kelly, cuando quiere
deja revelar ese mensaje. Es apenas perceptible, pero cuando lo descubrimos, su encanto es sublime.
En cuanto a los amores y amoríos, los "affaire" y flirteos de Grace Kelly, aunque se decía que era una "rompecorazones", la realidad es que no había más que un juego de seducción mutua entre los galanes enamorizos de ella y el gusto complaciente por la aventura de la propia Grace. Cierto que hubo un rosario de romances, pero no sabemos si por aquella imagen ingenua y discreta que irradiaba, su sensualidad comedida, lo cierto es que ni el público ni la crítica la tachó como protagonista de escándalos. Años después de su muerte se dio a conocer un pasado  borrascoso que en su día siempre quiso olvidarse, sobre todo cuando se convirtió en su Alteza Serenísima. Se idolatraba tanto su imagen, que la teníamos en un pedestal, como un ejemplo de vida casta. Veíamos sus películas, leíamos sus reportajes, pero no recurríamos a la maledicencia de que protagonizara devaneos amorosos. La teníamos como una dama siempre alejada de flirteos vulgares o de líos con sus galanes en el cine. Ni siquiera conocíamos la publicación de artículos en los que se mezclaran recursos eróticos en su imagen, como sucedía con otras estrellas del cine.
  
Con su galán de algunos de sus romances. De arriba a abajo e izquierda a derecha: Con Ray Milland,
Oleg Cassini, Bing Crosby y Frank Sinatra.
Pero su relación con algunos hombres importantes del cine no pasó inadvertida  para quienes la conocían muy bien durante sus andanzas sociales en Hollywood y que imaginamos prolongaba en Nueva York y allá donde se encontrara con sus amantes. No es que Grace fuera la "robacorazones" a que antes los referíamos, que sin quererlo ella misma los robaba; pues sin pretenderlo, se encaprichaba de su "paterneires" de turno. Lo que ocurría es que también sus galanes enloquecían por ella.
  
Cuando solo tenía 22 años, en el rodaje de "Solo ante el peligro", desde un principio ya intentó seducir a Gary Cooper, 28 años mayor que ella. Cooper le huía diciendo que ¡qué hacía en el reparto, una mocosa jovencita que ni siquiera sabía gesticular! Pero al final, Cooper se rindió a sus encantos e incluso se enamoró de ella. En "Mogambo" le tocó el turno a Clark Gable y en esta ocasión fue él quien, solo verla, se enamoró de ella. Kelly dudaba si dejarse seducir, no obstante haberle advertido Ava Gardner: "Clark suele tener siempre historias con sus compañeras de rodaje, pero al final las deja para irse con su mujer; conmigo lo intentó, pero él no es mi tipo". Y así lo hizo, que abandonó a Grace y lo cierto es que ésta lo pasó muy mal durante un tiempo.


Formaron parte como amigos consejeros en su vida o confidentes en sus problemas personales de Grace:
Cary Grant, al que siempre adoró; David Niven, le estuvo viendo durante muchos años siendo ya princesa;
Ava Gardner, con la que se desahogaba en su casa de Londres; y Alfred Hichcock, que aunque
enamorado de ella, ésta lo quería como un padre, y fue a verla a Mónaco varias veces.
Incluso Bing Crosby, alentado por el coqueteo de la dulce pero impetuosa Grace, que no hacía más que asediarle, acabó enamorándose y teniendo una  tórrida aventura con ella. A Kelly no le importó que tuviera 26 años más. Y es que era evidente que le gustaba que sus amantes fueran mucho mayores. En el mismo rodaje en el que trabajaba con Crosby, persiguió después a William Holden, pero éste no le correspondió; así que se tuvo que conformar con Tony Curtis, al que encontró en el estudio de otro rodaje. Kelly sedujo a Curtis y se tuvo que consolar con él, mientras le hizo ascuas a la pareja de rodaje de éste, Janet Leigh, y que luego se casaría con el actor. Curtis llegó a decirde Kelly "ella era muy caliente". Robert Harrison, redactor del Confidential Magzine de Hollywood, un periodista sin ética ni moral, muy dado al bulo y al libelo, publicó entonces que en aquel 1954 en que Grace conoció a Oleg Cassiniun conde ruso y diseñador de modas que la cautivó, Harrison dijo en su crónica que el aristócrata la dejó embarazada, que estuvieron a punto de casarse, pero no hubo enlace. Las "malas lenguas" hablaron de un aborto. Ciertamente hubo más; confesiones de unos y otras cercanos a Kelly; los chismes y habladurías de quienes la envidiaban y querían desprestigiarla. desde las que se decían sus amigas y confesaron que Grace aprovechaba para perseguir a sus maridos y luego "tirárselos" cuando ellas no estaban con ellos, hasta las "crónicas rosas" de Wendy Leigh, la llamada "biógrafa de las estrellas", que relata el primero de los romance que se le conocen a la Kelly cuando ésta sólo tenía 18 años con su profesor Don Richardson, de la American Academy of Dramatic Arts en New York, para el que, con intención de seducirlo, apareció completamente desnuda en su presencia, en una clase en que estaban  los dos solos. En la biografía de Leigh se cuenta incluso, hasta un supuesto intento de affaire con James Stewart, que no llegó a más por respeto de éste a su mujer; o el del tan comentado con David Niven, largo pero discreto, pues solo fue una relación de amistad.
  
Dos momentos entrañables de Grace Kelly y Jean-Pierre
Aumont, bailando en una de las "boites" de Cannes.
Aquel mismo año en 1955, cuando Kelly rodó "Atrapa a un ladrón", era inseparable de Cary Grant, aunque por la condición de Grant, solo como amigo. Éste y su amante de entonces Jean Pierre Aumont, llevaron a Grace al Palacio de Rainiero. Fue cuando éste quedó prendado de Kelly, aunque ya había tenido un encuentro con ella en la gala del Festival de Cannes de aquel año. El príncipe acababa de rechazar a Marilyn Monroe, que había sido presentada en una recepción para casarse con él.
  
El hecho es que, una vez formalizadas las nupcias reales, las primeras consecuencias de su boda para convertirse en Alteza fueron las exigencias de Rainiero para pedir a la familia dos millones de dólares como dote, y ello aparte del enfado de Kelly al saber que en fecha muy reciente el armador griego Onassis le había propuesto al príncipe a Monroe como candidata, dada la buena "carta de presentación" para dar a conocer el Principado en el mundo. Pero la corte monegasca y el propio Rainiero "cambiaron de estrella de cine", considerando la imagen frívola y escandalosa de la Marilyn y su religión protestante. Kelly nunca perdonó tal bajeza cuando supo la verdad.
  
Es la escena en que Kelly, al volante, conducía en el 55 cuando
rodaba "Atrapa a un ladrón". Era la misma curva en la que 27
años después la princesa Grace perdería la vida, al despeñarse
su auto desde aquel terraplén, ahora sabemos que, casi con
toda seguridad, se debió a una perdida de conocimiento al
sufrir un derrame cerebral.
En cuanto a lo que siguió, ya durante su vida de princesa, todo el mundo lo sabe. La corte le empezó a aburrir. No salía del palacio ni de sus habitaciones. Echaba de menos su trabajo en el cine. Hitchcook que, fascinado siempre de su belleza y de su personalidad, le había ofrecido un papel estelar en uno de sus proyectos. Era la interpretación del personaje de "Marnie, la ladrona", una obra cinematográfica que había creado en exclusiva para ella. Le ofreció un millón de dólares, aunque habría sido más. Ella aceptó, pero ni Rainiero ni la corte se lo permitieron.
  
El príncipe de Mónaco, parece que nunca supo de las aventuras amorosas de Grace, como tales devaneos, ni del supuesto embarazo que se habría producido dos años antes. Parece que entonces la información mediática era fácilmente controlada y manejada para evitar que ciertas noticias de tinte morboso llegaran a los destinos no deseados. El hecho es que "la princesa de los ojos tristes", como así se le vino a llamar después, nunca más volvería a pisar un estudio de cine, ni a interpretar otro papel como no fuera el del personaje de una historia de hadas que solo funcionó en su ilusión. Y es que llegó un momento en que descubriría que la realidad sólo estaba hecha y adornada de frustraciones y miseria; una realidad que arruinaría su vida, como así sucedió.
  
Grace, mirando a través de "La ventana indiscreta", asombrada,
impertérrita, como si adivinara que su vida iba a cambiar de
mundo, como si su cuento no fuera el que ella esperaba. (Es una
de las escenas de "La ventana indiscreta", con James Stewart)
Entre otros datos de su crónica biográfica y ya que he tenido a mano algunas fuentes para mi información mientras curioseaba alguna otra referencia de sus devaneos amorosos, encontré algo más en esa misma biografía que escribió Wendy Leigh, la cronista unorteamericana de celebridades, la que antes aludía, y de cuya certeza lo confirma la galería informativa y fotográfica de los medios de entonces. Así, decía Leigh que cuando Grace Kelly estuvo rodando "Crimen perfecto" se dedicó a acosar a Ray Milland, hasta que éste se rindió y la actriz consiguió tener su affaire con él. Su esposa lo supo y ésta se divorció de Milland. En Hollywood ya se conocían las andanzas sobre la afición de Grace de ir tras los hombres casados y mucho mayores que ella. Esto no gustó a los productores porque destruía la imagen aparentemente cándida e ingenua de Kelly. Parece que la estrella se dio cuenta de su error -continúa Leighty convocó una rueda de prensa para decir: "He hecho una cosa abominable, me he enamorado de un hombre casado y estoy desesperada, así que les prometo que no volveré a hacer algo así". Lo cierto es que en esa misma biografía, cuenta Leigh que "siendo ya princesa mantuvo una relación extra-matrimonial con David Niven que le duró casi hasta el final de sus días". Lo que en realidad no sabemos si tuvo consecuencias de adulterio o fue, como parece, una buena amistad para desahogarse de sus desventuras.
  
Fue su expresión en uno de los instantes de su boda real. Grace
acababa de casarse con el príncipe Rainiero. ¿Era un momento
de emoción lo que mostraba su rostro? ¿o era tristeza y quizá
desconsuelo porque su vida iba a cambiar y temía que su
cuento de hadas no tuviera un final feliz?
Sobre esa búsqueda de consuelo que Grace Kelly necesitaba encontrar, después de pasados algunos años "interpretando" su difícil papel de Alteza Serenísima, cuenta el crítico y escritor Marcos Ordóñez en su libro "Beberse la vida", cuando habla de Ava Gardner, que en una cena que ésta dio en su casa de Londres, invitados Jorge Fiestas, un cronista amigo de Ava y de Ordóñez, Albert Finney, Anouk Aimée, Grace y otros, cogieron todos ellos una monumental borrachera. Kelly no solía beber, pero esta vez hizo una excepción y se desahogó con Gardner contándole entre sollozos que Rainiero se ausentaba semanas enteras del Principado para visitar a sus amantes y golfear con ellas. Parece que también le confesó que había llegado a enterarse que la familia de Rainiero nunca la había aceptado, más que por conveniencias de Estado. En cuanto al desafortunado accidente que causó la muerte de la princesa, se habló mucho sobre la posibilidad de que su hija Estefanía condujera el viejo Rover de su madre en el momento del accidente, pero las últimas conclusiones extraídas de los informes médicos emitidos sobre una prueba que le hizo un neurocirujano ese día en un hospital de Niza, y que salió a la luz recientemente, se refieren a un tumor cerebral que padecía Grace y cuyo posible derrame vascular cerebral, en un momento de la conducción del coche en una de las curvas de la carretera, le hizo perder el conocimiento y, por ello, la pérdida del control del volante sin poder evitar su caída por el terraplén. La prueba de que al parecer era ella la que conducía la confirmó el conductor de un camión que iba detrás del auto siniestrado.
  
Ahí está, para siempre: su belleza etérea e
intemporal, su elegancia exquisita y personal,
sus intensos ojos azules y su mirada seductora
Finalmente, de Grace Kelly, nos quedan sus cinco años dedicados a su hechizo en el cine, al recuerdo de su inconfundible rostro mirando por "la ventana indiscreta", una imagen que se resiste a envejecer. Nos queda su belleza etérea e intemporal y su elegancia exquisita y personal, y que sirvió de inspiración para un mundo preocupado por el gusto de un nuevo estilo. Nos queda la imagen de aquellos intensos ojos azules que expresaban una mirada penetrante... a veces dulce y serena, a veces enigmática y distante. Nos queda la pena de no haber podido disfrutar de su talento después, de todas esas dotes de magnífica actriz que había dentro de ella, especialmente cuando pudimos comprobarlo en su papel dramático de "La angustia de vivir". ¡Qué magnífica interpretación hubiera hecho Grace Kelly en "Marnie, la ladrona"! 
  
Resumiendo. Grace Kelly poseía erotismo en la perfección de su rostro clásico, pero también ingenuidad en su belleza. Había sensualidad en su porte, en algunos de sus gestos y ademanes, y candidez en su mirada. Se decía de ella que transmitía conjuntamente glamour, emoción y sentido del humor. Decían que era una "delgada y discreta rubita", pero que llevaba "fuego debajo del hielo". Aún así, con todo su ristra de romances y escarceos, su aparente poco juicio en sus relaciones con sus compañeros y amigos, y su conflictiva vida de princesa de Mónaco, Grace Kelly fue una mujer increíblemente generosa y una bellísima persona. Desde luego, si hubiéramos de quedarle un titular final, en cuanto a su vida, diríamos que fue... un cúmulo de luces y sombras.


Ángel González "Rusty Andecor"

miércoles, 16 de mayo de 2018

Katharine Hepburn. Una personalidad única y un belllísimo ser humano. Una estrella y una dama, a la que el cine y sus amigos llamaban Kate.

Katharine Hepburn, todo un símbolo de talento, pasión y belleza.
"Nunca te des por vencido. Crea tu propio camino"
   
"Solo la gente sencilla sabe qué es el amor. La gente complicada trata tanto de causar impresión que pronto agota su talento"
     
"El amor no tiene nada que ver con lo que esperas conseguir, sólo con lo que esperas dar".
  
"Mi mayor fortaleza es el sentido común"
  
"Nunca e quejes. Nunca des explicaciones"
  
"Sin disciplina, no hay vida en absoluto"
  
"Si obedeces todas la reglas, te pierdes toda la diversión. Desde luego, si yo hubiera seguido todas ellas, no hubiera llegado a ninguna parte"

"Mi intimidad me pertenece y a mi me corresponde cuando puedo ser invadida".
  
"La vida es dura, después de todo, te mata"
  
"Me arrepiento de muchas cosas y estoy segura que todo el mundo lo hace. Si tienes sentido común, te arrepientes de las cosas estúpidas que has hecho y si no lo haces, quizás sea porque eres estúpido"
  
(Katharine Hepburn)
  
William J. Mann dijo de ella: "Era orgullosa y reservada al tiempo que generosa y comprometida".
  
Deborah Nadoolman Landis, por su parte, declaró: "Tenía fama de arrogante, tenía un carácter autoritaria, pero Tracy le hizo bajarle los humos"  
  
De Kate Hepburn se decía que "irradiaba un divismo encantador
y que revelaba una emoción a flor de piel que conmovía en
las escenas dramáticas.

Katharine Hepburn. Estadounidense, nacida el 12 de mayo de 1907, de nombre original Katharine Houghton Hepburn y conocida habitualmente en la intimidad y en los medios como KateFalleció el 29 de junio de 2003 a los 96 años de edad. Descendiente de clase alta, su padre urólogo, su madre militante sufragista, Katharine tenía una fuerte personalidad. De carácter muy independiente, resuelta y tenaz. Desde muy joven, alternaba sus estudios con su labor en Broadway, comenzando a dar sus primeros pasos en el cine, protagonizando ya su primera película con John Barrymore cuando tenía 25 años. Se la conocía entonces como "la indomable Katharine"(Clic sobre el nombre y los títulos de filmes sobrescritos en azul tenue para enlazar con los documentos en vídeo).
  

Katharine se casó a los 21 años con un hombre de negocios de Filadelfia, pero se divorció pasados los 5 de él. Tuvo varias relaciones sentimentales, incluyendo la   conocida con Howard Hughes. Pero solo la que mantuvo con Specer Tracy fue la más sólida y permanente, aunque no llegaran a casarse. Ella dijo de él "Fue un sentimiento único el que tuve por Tracy. Habría hecho cualquier cosa por él" De hecho lo hizo, pues a pesar de sus excesos como alcohólico que era, le ayudó siempre y nunca lo abandonó. Aún así, sse dijo que "la relación fue meramente de amistad, un montaje que convenía a ambos y que servía para disimular la falta de compromisos masculinos matrimoniales de ella y la homosexualidad reprimida de él". Sin embargo, su amiga Lauren Bacall señaló "Kate estaba ciegamente enamorada del actor". Y el hecho es que la prensa siempre dijo que fue "uno de los amores legendarios de Hollywwod". Kate decía de él que le quería de forma incondicional. Spencer, de ella que siempre la amaría.
  
Es una de la imágenes en Spencer y Kate muestran toda su más
sugerente y cariñosa complicidad.
Continuando con su vida personal, antes de su romance con Spencer Tracy, hay que recordar que tres grandes directores se enamoraron de ella. El primero fue George Cukor, cuando entre el 32 y el 33 la dirigió en dos de sus primeras películas, luego John Ford, cuando en 1936 la dirigió en "María Estuardo" y durante su rodaje. El tercero, el ególatra y soberbio Howard Hughes, quien según se dijo, al principio de conocerla, no le perdonó que ella no le correspondiera como al parecer él pretendía. Algo que poco podía importa a la Hepburn con el carácter que ésta tenía, además de que contaba en con el apoyo de directores como Howard Hawks, George Cukor y los ejecutivos de la RKO, para quien ella trabajaba. Ella solía decir: "Me basto yo sola para enfrentarme a los depredadores y magnates de los estudios y para derrotarlos si fuera preciso". Aún así, parece que luego Katharine y Howard firmaron la paz y vivieron juntos entre 1935 y 1937. Hughes tuvo muchas relaciones sentimentales con actrices de la época, pero siempre reconoció que fue Kate de quien estuvo perdidamente enamorado.
  
Son tres expresiones en el rostro de Kate que muestran los distintos registros de interpretación, capaz
de comunicar el talento dramático de la actriz.
En cuanto a la imagen que aparentaba o veíamos de Kate y del resplandor que irradiaba su presencia en la pantalla, se decía que "dentro del ambiente de Hollywood era considerada rara, nada de lo que ella tenía correspondía al ideal de belleza, de fascinación o de capacidad dramática que imperaba en la Meca del Cine". Demasiado delgada y cubierta de pecas, con el tiempo se fue mostrando de un aspecto arrugada y huesuda. Su voz conmovía en las escenas dramáticas, controlando los registros desde los pasajes autoritarios e imperiosos hasta los momentos más sutiles para confidencias más íntimas. Se apoyaba en una destreza increíble de las manos y de posturas que le valía en su genialidad para la comedia, mostrando fácilmente "un medido control para alcanzar el patetismo y sostenerlo con un rostro estremecido y una voz quebrada". Y añadía la actriz sobre la interpretación "Lo vital para el artista es sentir vida dentro de sí. Si lo consigue podrá proyectar su acción a través de la pantalla, igual que a través de las candilejas".
  
Son distintos perfiles expresivos en la interpretación del personaje de cada una de sus películas.
De la carrera filmográfica de Katharine Hepburn, una de las más prolificas del cine clásico y post-clásico, vamos a descubrir una actriz que tuvo una actividad intensa, con más de 60 años de producción, lo que la llevó a conocer las diferentes etapas y estilos de hacer cine, algo que pocas actrices pueden presumir de ello; desde recién iniciado el cine sonoro al melodrama renovado y la comedia romántica de los 80, incluso el cine independiente de la televisión de los 90.
  
Sus primeros papeles los interpretó en el teatro entre 1928 y 1932. Y fue en este último año cuando el director George Cukor la llevó a debutar en el cine. "Doble sacrificio", su primera película, como protagonista y con John Barrymore como compañero de reparto, un consagrado actor de su tiempo. El film fue un éxito y la crítica dijo de ella que era un actriz con carisma y con futuro. En 1933 rodó "Gloria de un día", un drama romántico que tuvo a Douglas Faibanks como co-protagonista. La interpretación de la actriz obtiene su primer Oscar. La prensa estaba entusiasmada y Katharine Hepburn consigue el estrellato. Ese mismo año George Cukor vuelve a dirigirla en "Little Women" ("Las cuatro hermanitas") y en esta ocasión consigue el premio a la mejor actriz en el Festival de Venecia de 1934. La carrera de la Hepburn ya es imparable.
  
El encanto de Kate Hepburn no pasaba desapercibido en muchas
de sus expresiones y ademanes. Esta es la muestra en una de
las escenas de una de sus películas.
Le siguen varios filmes que resultaron ser un fracaso artístico y comercial. Fue en 1935 y con "Alice Adams" ("Sueños de juventud"), una comedia dramática dirigida por George Stevens, con Fred MacMurray como compañero de reparto, con la que recupera la vuelta de su éxito. Precisamente, ese mismo año Cukor vuelve a dirigirla en "La gran aventura de Silvia", película en que trabaja por primera vez con Cary Grant. En 1936 la dirige John Ford en "María Estuardo", un drama histórico en el que comparte cabecera con Fredric March. Le siguen "Olivia", de George Stevens, y "Damas de teatro", de Gregory La Cava, con Ginger Rogers, ambos filmes producidos en 1937, éste último una de las mejores comedias de los 30. Para entonces, Hepburn ya era prácticamente la dueña de los estudios de la RKO y el 1938 es el año de Kate con Cary Grant, con quien rodó "Vivir para gozar" y "La fiera de mi niña", dirigidas por George Cukor y Howard Hawks, respectivamente. Se trata de dos comedias románticas de éxito, la segunda un clásico y una obra maestra del cine.
  
Las dotes de interpretación de Kate Hepburn no sólo demostraban su talento de artista, sino la
capacidad de sorprendernos y cautivarnos con la forma de hacernos ver la diversidad del
papel de cada personaje, el que interpretaba en cada una de sus películas. 
A partir de aquí, se produce un declive de la Hepburn, un paréntesis de varios años en los que apenas hay un trabajo digno de su talla como actriz. Es en 1942, bajo la dirección de Cukor, en esta ocasión con la productora MGM, cuando se produce el primer encuentro con Spencer Tracy, con quien trabajaría en 8 películas, iniciándose no solo una relación profesional sino también sentimental. Así, en este año fueron "La llama sagrada", del director aludido, y "La mujer del año", de George Stevens. Son notables también con Tracy las producciones "Sin amor" (1945), "Mar de hierba" (1947), ésta dirigida por Elia Kazan, o "La costilla de Adán" (1949), de George Cukor. Posteriormente, hizo una película con Humphrey Bogart, "La reina de África" (1951), de John Huston. Una apasionante historia de amor, obra maestra del cine de los 50. Y en 1967 rodó "Adivina quien viene esta noche", de Stanley Kramer, la última película con Spencer Tracy, poco antes de fallecer, y por la que consiguió su segundo Oscar. Se trata de una comedia en la se entrecruza el choque de los sentimientos y las preocupaciones y prejuicios sociales.
  
Bella y enternecedora imagen de una escena de "En el estanque
dorado". Sublime interpretación de la pareja Fonda-Hepburn.
Ya en las últimas décadas de su carrera, y como filmes dignos de mencionar, recordamos: "De repente, el último verano" (1959), con Elizabeth Taylor y Montgomery Clift, dirigida por Joseph Mankiewicz, con una adaptación de la obra de teatro de Tenessee Williams resultando un trabajo dramático "intenso, sofisticado, turbio y teatral" y que se mueve entre un excelente trío interpretativo con un toque de ingenio, ironía y elegancia, típico de Mankiewitcz. El drama ambientado en la Edad Media "El león en invierno" (1968), con Peter O´Toole, para la que obtiene nuevo Oscar, además de un BAFTA. Y el melodrama emotivo y lleno de ternura "En el estanque dorado" (1981), que Kate protagoniza con Henry Fonda y Jane Fonda, consiguiendo el cuarto Oscar. Hay que decir que la interpretación de Hepburn y Fonda es sublime, pero yo encontré además a la pareja exquisitamente encantadora.  Después y durante la década de los 70, excepto el film anterior, se dedicó a hacer televisión y algunos otros trabajos de cine que no llegaron a destacar.
  
Aclamada Kate por el público en aquella aparición
de 1974, ajena al glamour de los asistentes de la
gala, vistiendo sólo un pijama, dijo con humor
aquella frase: "Por lo menos no escuché a nadie
decir: ya era hora que apareciera en los Oscar
"
En cuanto a los premios y reconocimientos más importantes que acredita Katharine Hepburn, ha sido la actriz más oscarizada de la historia, teniendo en cuenta los cuatro Oscar que ganó, de los que por cierto no llegó a recoger ninguno de ellos en la ceremonia de entrega, donando las estatuillas al Empire State Building de Nueva York. Ello, además de las 12 nominaciones para este premio, dos BAFTA y cinco nominaciones, un premio y seis nominaciones de EMI, ocho nominaciones a los Globos de Oro y un sinfín de galardones más.
  
Curiosamente, la única aparición que hizo la estrella en la entrega de los Oscar, fue en 1974, cuando David Niven, presentando entonces la ceremonia, anunció que una de las más grandes del cine haría su aparición en ese momento de la ceremonia para entregar un Oscar. La presencia de Kate Hupburn asombró a los asistentes. Ella iba a ser quien entregara el galardón a Lawrence Weingarten, productor de la MGM y gran amigo suyo. Había aceptado acudir a la gala de entrega de premios, pues en esta ocasión se trataba de acompañar a su amigo en su homenaje, excusándose de su ausencia en la entrega de sus anteriores premios y entendiendo que la mejor contribución y recompensa en reconocer un premio era el propio trabajo. Después, y a continuación de las palabras de Kate, el público aplaudió mientras se ponía de pié, aunque ella no iba a ser la homenajeada. Una frase que dijo e hizo a reír a todos: "Por lo menos no escuché a nadie decir: ya era hora". (Clic en el texto resaltado en azul tenue para reproducir el vídeo de la escena de la ceremonia).
  
Fue en la ceremonia de entrega de los Oscar de 1974. Katherine
apareció solo en esa ocasión para entregar el premio a su amigo
Lawrence Weingarten, productor de la MGM. La intervención de
Kate, tras su aparición, estuvo cargada de humor y simpatía al
presentar a su amigo Lawrence. Éste tuvo, a su vez, unas
breves y emotivas palabras que dedicó a su amiga Kate.
(Clic a continuación en el "momento vídeo ceremonia")
Me he permitido transcribir el breve discurso que Weingarten dedicó a su amiga Kate, más que nada por la descripción tan hermosa que hizo de ella, cuando se refirió a su calidad humana. Estas fueron sus emotivas palabras: "Bueno, mi querida Kate me entrega este premio y lo hace en su única aparición en la ceremonia de los Oscar. Me siento completamente incapaz de responder a este fluido de amor. Tener a Katharine Hepburn y el premio al mismo tiempo es una carga emocional que apenas puedo asimilar. A todos, pero sobre todo a mis íntimos amigos, quería recordarles cómo las interpretaciones de Kate en la pantalla han revelado la aristocracia, la sofisticación y la iconoclastia, pero esta noche ella ha revelado otro lado de su carácter. Como podéis ver ellas es considerada, simpática y un bellísimo ser humano. Por eso, a Katharine Hepburn y a todos los grandes cineastas, hombres y mujeres, de los cuales yo he dependido. A esos talentosos y memorables escritores, directores, artesanos, etc. A Louis B. Mayer, cuyo espléndido apoyo y coraje hizo posible que hiciésemos cosas juntos. A todas esas maravillosas y únicas personas va mi gratitud, mi admiración y mi respeto".
  
Sobre esa calidad humana con la que describió su amigo Lawrence a Kate, definiéndola como "un bellísimo ser humano", el actor Sidney Poitier, con quien Hepburn coincidió en "Adivina quién viene esta noche", dijo de ella: "Katharine era un ser humano extraordinario, una gran actriz, una espectacular presencia en el cine estadounidense y una verdadera dama.
  
Era increíble la química en pantalla, no había más que ver
las escenas. Sin embargo, la relación de la vida privada
de la pareja era más de dependencia, de una atadura
sin glamour. Puede que se amaran con desesperación o
puede que fuera sólo la esperanza lo que buscaban.
En realidad, de Kate Hepburn, más que de su talento interpretativo, que ya conocemos el derroche de sus dotes y su buen trabajo, deberíamos hablar de la genialidad de una actriz que vivió no para resplandecer como estrella (que lo fue), sino para disfrutar y recrearse en el impecable trabajo que ella quería hacer y que en definitiva siempre lo hizo. También es cierto que, en relación con su vida personal, fueron los romances que se le atribuyeron lo que pudo significar cómo evolucionó su personalidad, y su faceta artística, a lo largo de su vida. Cierto que  de muy joven, Kate se dejó impresionar por Howard Hughes, después de oponer al principio su resistencia con el orgullo que le caracterizaba, dejándose querer y llevar por la pasión. Pero nada tan fuerte como su relación con Spencer Tracy. La escritora Charlotte Chandler dijo: "La química funcionaba en la pantalla. Pero en la vida real no tuvo nada de glamour. Un amor sórdido entre un machista redomado y una pionera del feminismo que se dejaba avasallar. Tracy, casado, alcohólico y enfermo, no quiso dejar a su mujer. Se veían a escondidas. Hepburn fue siempre la segunda; más una enfermera que una amante. ´Spencer nunca me dijo que me quería`, se lamentaba. Ni siquiera pudo asistir a su funeral y le lloró en casa para no incomodar a la viuda- Con Hughes fue todo lo contrario. Gozo en estado puro. Plenitud física. Sexo sin culpa. Y lo más importante: Hepburn era ella misma; un espíritu libre. con Tracy fue una sombra. La encarnación de sus propios demonios interiores".


Kate se recreaba con genialidad en personajes distintos unos de otros, con múltiples capas.
En el Show de Dick Cavett, cuyo vídeo encontré recientemente, hay unas declaraciones muy interesantes que nos documentan con mucha fidelidad la vida de Kate Hepburn, pues ella misma estaba presente en la entrevista que el propio Cavett le hizo. Lo que he hecho ha sido extraer las que más interés aportan. Y así, entre las aportaciones del documento, Deborah Nadoolman Landis, profesora de Diseño de Vestuario, decía de ella: "Los personajes que contribuyó a crear tenían múltiples capas; por eso su carrera se prolongó durante tanto tiempo, porque podía ser muy graciosa y era muy buena en el papel de protagonista porque les daba caña a sus compañeros masculinos. Desafiaba a todos los actores con los que compartía cartel". Y añadía: "Fue una estrella en los 30 y en las décadas que siguieron hasta los 80. Se mantuvo siempre en lo más alto y supo evolucionar magníficamente a lo largo de una carrera de 60 años. El público no se cansaba de ella y seguí acudiendo al cine a ver en quién se convertiría esta vez".
  
La imagen glamuroso de Kate en pantalla siempre fue un
atractivo, a veces una sorpresa, para el espectador.
Jerry Adler, actor y director, declaró en este mismo show de Dick Cavett: "Kate tenía algo muy especial, lo notabas en cuanto l veías, lo transmitía su cara, sus rasgos y esa personalidad ardiente que tenía".
  
Otro de los documentalistas que aparecen en vídeo, en este caso Robert Birchard, escritor e historiador de cine, dijo: "Katherine Hepburn llegó al mundo del cine al principio de los años 30, cuando se estaba implantando el sonido. En los años del cine mudo las estrellas habían sido iconos visuales y ese atractivo visual sigue estando vigente a principios de los 30. Las estrellas tienen ese mismo tipo de imagen glamuroso. Pero el sonido añade una nueva dimensión y algunas estrellas que habían sido muy populares en la era del cine mudo no mantuvieron esa popularidad después, no porque fueran malos actores o porque fueran peores que antes, sino porque su voz no proyectaba ese mismo carácter icónico que tenía su imagen visual. Katherine Hepburn, al igual que algunas otras actrices, tenía una cualidad vocal que se correspondía con su imagen en pantalla. y proyectaba un personaje completo para atraer al público".
  
Kate Hepburn. Una personalidad única y carismática, descrita también en su imagen de pantalla
Deborah Nadoolman dijo también: "En la edad de oro de Hollywood había tres mujeres que llevaban pantalones en su vida real; la gran Greta Garbo, la gran Marlene Dietrich y la gran Katherine Hupburn. Y esas tres mujeres eran capaces de transformarse en la pantalla en diosas, en diosas del glamour. Katherine Hepburn tenía una personalidad única. A diferencia de Garbo o Dietrich, no era ni exótica ni misteriosa. No se parecía a nadie, era diferente y el público no se acostumbraba a encasillar su imagen icónica en pantalla. Tenía fama de arrogante y quizá Tracy le hizo bajarle los humos. La química que se produjo entre la pareja, una química que al parecer sólo existía en pantalla, intervino de alguna forma en el carácter autoritario de Kate, aunque también en Spencer a quien ella humanizó". Y a propósito de esa relación, se dice que la pareja funcionó porque nunca vivieron juntos, como marido y mujer; algo que no hubiera sido posible teniendo en cuenta el carácter independiente de Hepburn y la convicciones católicas de Tracy.
   
Retrato de Kate pintado por Everett Raymond Kinstler
En el centenario de nacimiento de Kate Hepburn, en mayo de 2007, el biógrafo estadounidense William J. Mann  la describe como "alguien que desafiaba los cánones del Hollywood dorado con su ambigüedad sexual y su sofisticada presencia cuando se alejaba de los focos". Su biografía apunta a "la permanente ruptura de los estereotipos sociales como uno de los rasgos que definen la trayectoria vital de la actriz, quien heredó un fuerte espíritu feminista de su madre".
  
Katharine Hepburn, un mito que fascinó a toda una época. Mann la definió como "orgullosa y reservada, al tiempo que generosa y comprometida, una personalidad contradictoria, y que la convirtió en una de las figuras más relevantes del siglo XX". El escritor en su biografía, da cuenta por cierto de su vanidad, y esto no deja de ser una anécdota, y comenta que Katharine hizo creer que su fecha de nacimiento era varios años posterior al 12 de mayo de 1907, hasta que éste indagó en los archivos de su ciudad natal y descubrió la fecha real; un secreto que ella misma desveló después públicamente en su autobiografía "Yo: Historias de mi vida". Una anécdota como muchas, propias también de esa misma vanidad de otras grandes actrices, tales como Marlene Dietrich o Liz Taylor.
  
Ángel González "Rusty Andecor"